Grasas, sal y azúcar en exceso son un trío peligroso: IMSS

La Nutricionista dietista Mónica López Moreno, titular de la Jefatura de Nutrición del HGZ1 de Oaxaca, explica como nos afecta el exceso de grasa, azúcar y sal en el organismo.

Refiere que la ingesta de alimentos ricos en sal, grasas saturadas y trans, azúcares y harinas refinadas, tanto en niños como en adultos, junto con el exceso de peso y el sedentarismo, son factores de riesgo que contribuyen en gran medida al crecimiento de las enfermedades crónicas como la obesidad, la hipertensión arterial, la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y ciertos cánceres.

Mónica López Moreno indica que existen estudios que sugieren que la ingesta de sal podría jugar un rol importante en la regulación de la presión arterial en los niños y que puede ser un indicador del riesgo de hipertensión en la vida adulta.

El estilo de la alimentación representa uno de los factores ambientales más importantes, por lo que la adquisición de hábitos saludables desde las primeras etapas de la vida contribuye a lograr una mejor calidad de vida y a prevenir en el futuro la aparición de estas enfermedades crónicas.

La Nutrióloga especialista del IMSS refiere que de acuerdo con las estadísticas del Seguro Social en Oaxaca, el 31.5 por ciento de los niños de 5 a 9 años de edad padecen sobrepeso u obesidad, por ello es necesario trabajar para comenzar a hacer una verdadera prevención de la obesidad y todas las patologías que ella conlleva.

Pera llevar una buena dieta alimenticia Mónica López Moreno detalla algunos consejos que nos pueden ayudar para mejorar nuestra alimentación así como aprender a detectar grasas, azúcares y sodio en los alimentos.

Incorporar diariamente verduras y frutas de todos colores y de estación en las comidas principales, acentuar los sabores propios de los alimentos y utilizar condimentos como pimienta, mostaza, hierbas aromáticas, ajo, cebolla, perejil, albahaca, orégano.

Si agrega sal, hágalo con moderación, ya que la mayoría de los alimentos presentan naturalmente sodio en su composición, y si lo hace, que sea al final de la preparación, evitar el uso del salero en la mesa.

Preferir métodos de cocción que conserven mejor el gusto de los alimentos, por ejemplo al vapor, al horno, parrilla, plancha, grillado y sellado, etc.

Es importante que los alimentos tengan buena presencia, que los platos sean coloridos y vistosos para estimular el apetito y permitir que se disfruten alimentos más sabrosos.

El ajo, la piel de los cítricos como limón y naranja, el vinagre, el jugo de limón, pueden utilizarse como sustitutos de la sal. Una recomendación útil puede ser frotar con dientes de ajo la superficie de los alimentos antes de la cocción, para dar más sabor.

Es bueno acentuar el uso de especies aromáticas como sustitutos de la sal, que darán gusto y potenciarán el sabor de los alimentos y las preparaciones.