Familiares piden pena máxima para homicidas de Karenth

Por Guadalupe Espinoza Belén

Oaxaca, Oax.- Al cumplirse un mes del homicidio de la estudiante normalista Karenth González Reyes, su madre, Margarita Reyes Pérez exigió la aplicación de la ley contra los responsables y que se encuentran detenidos en el penal de Santa María Ixcotel sin que hayan recibido aún su condena.

La madre de familia, maestra y supervisora de la Sección 22, entre lágrimas hace su reclamo y pide la solidaridad de la sociedad oaxaqueña, sin dejar de reconocer que las autoridades hacen intentos por poner freno a este tipo de delitos, pero no son suficientes cuando existe una pérdida de valores.

“Por ser joven la mataron… era una niña entregada, ahorrativa; soy maestra me debo a mi trabajo, soy supervisora y tengo a mi cargo 85 personas…” relata la angustiada mujer que a un mes de la muerte de su hija no deja de sentir impotencia porque no pudo ofrecer ayuda a su hija.

“No me queda más que rezar… y pedir a las mamás que tienen hijas que las cuiden, las amen como cuando nacieron”, replica la mujer.

Aún cuando los responsables ya se encuentran detenidos, la mujer pide a las autoridades que hoy que están las pruebas en la mesa “no se pierdan, porque es necesario que esta sociedad se dé cuenta de lo que realmente está pasando”; por ello es que pide a los jueces ser contundentes y apliquen la ley para que se castigue este hecho.

“No es posible que sigan matando a las jovencitas… y sin duda vivimos en una sociedad peligrosa…”

De acuerdo con la versión ofrecida por el abogado que lleva el caso, no se pretende mediatizar ni hacer un “show”, sino realmente lo que se busca es que la sociedad conozca del dolor de una madre que ha perdido a una hija.

“Confiamos en la justicia… en este caso se cometió un feminicidio, como en el 85 por ciento de las pruebas así lo señalan, por lo que en plena aplicación del derecho se debe de otorgar la pena máxima para los inculpados”.

Cabe destacar que el cuerpo de la víctima, estudiante del séptimo semestre de la Escuela Normal de Educación Preescolar de Oaxaca (ENEPO) y originaria de Huajuapan de León, apareció la mañana del 15 de septiembre en las riveras del Río Atoyac con signos de violencia, con disparos de arma de fuego en diferentes partes del cuerpo.