Siguen creciendo organizaciones apoyadas por Home Runs Banamex

  • Hace unos días se inauguraron formalmente las nuevas instalaciones de la cocina del proyecto Come conmigo del Fondo de Acción Social Huijazoo, que desde hace dos años ha sido beneficiado por el programa Home Runs Banamex de la Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca (FAHHO) 

Esta nueva cocina está en las instalaciones de la parroquia del Ex Marquesado, donde el padre Alejandro Rodríguez González y sus feligreses y voluntarios cada domingo dan de comer a más de 150 personas. Desde 2012 el párroco vio la necesidad de que personas de bajos recursos tuvieran una comida completa y digna, de tres tiempos, por lo menos una vez a la semana.

Como él mismo nos cuenta, “comenzó en 2012 como una cosa muy sencilla. Con lo que juntábamos en la parroquia salíamos a repartir a las personas que tenían necesidad. En la medida en que vieron que dábamos de comer a unos, fueron llegando más y más y eso nos obligó a buscar más recursos y un modo más eficaz. Llegamos a tener 190 personas que recibían su comida cada domingo”.

Así, cada semana se juntaba lo que se podía gracias a la aportación de los feligreses, como la familia Gómez Migoya, que donaba la sopa. El padre Alejandro Rodríguez dice que la gente ha visto “que el proyecto es noble, que le llega al corazón. Lo que ha hecho que cooperen con el refrigerador, con el horno, la estufa y hoy tenemos, gracias a Dios, esta cocina ex profeso para esa preparación de alimentos”.

La parroquia del Ex Marquesado desde hace dos años es beneficiaria del programa Home Runs Banamex. El primer año se compró loza, mobiliario y algo de despensa. Este año se va adquirir más despensa, otro tanto de mobiliario, pago de instalación de gas y del tanque estacionario.

Varias han sido las instituciones y personas que, además de la FAHHO, han aportado para que este proyecto siga en pie y creciendo cada vez más: el senador Benjamín Robles; la Carpintería Sanmar; los arquitectos ADM; Rolan Tours; los voluntarios que cada fin de semana acuden a servir la comida; y, a partir de ahora, estudiantes de Gastronomía de la Universidad Anáhuac prepararán la comida con las donaciones conseguidas.

Como bien explica el padre Alejandro, este es un proyecto en el que “queremos sumar y sumar significa no credos, no afinidades políticas, sino solamente la nobleza del corazón. Saber que hay una necesidad y yo estoy dispuesto a responder a esa necesidad. La invitación está abierta a jóvenes, familias que quieran venir un día a poner su servicio”.

Ahora, con la nueva cocina, hay muchos retos que cumplir y muchas personas a las que atender, “niños, que venían familias de los desplazados, triquis, de la ciudad, de la periferia, de la Central de Abasto, gente que viene de tránsito; a toda la gente que tenga la necesidad de una comida se le atiende sin distingos: drogadictos, alcohólicos…”.

Para que Come conmigo siga creciendo y siga sumando toda la ayuda es buena. El padre afirma que para el que quiera y pueda, “tenemos una cuenta en el Fondo Social Huijazoo, pueden dejarnos aquí su despensa, darnos su teléfono y nosotros hablarles para que, si nos quieran ayudar, nosotros pasar para recoger lo que nos quieran dar. Necesitamos cacerolas, vasos. Que las personas vean que los queremos y que con amor se lo estamos dando”.

Para finalizar, el padre nos recuerda que “aquí se trata de sumar y contagiar a más personas que quieran colaborar. No hay más que gratitud, porque agradecer enriquece”.