FILO 2014: encuentro afortunado de los libros y los lectores

  • Con la ciudad de Oaxaca como escenario, la FILO 2014 comienza la fiesta anual de los libros, donde el país invitado este año es Colombia.

Muchas son las ferias del libro que tienen lugar a lo largo y ancho del país. Unas son más grandes, otras con más afluencia de público, pero de lo que pocas pueden presumir es de tener un escenario tan bello como la ciudad de Oaxaca. Porque es cierto que esta ciudad no sólo es escenario, también es protagonista. Sus calles se llenan de libros y de personas, de lectores ávidos de libros y de encontrarse con sus escritores, los que los hacen soñar. Esta es una ciudad con bellas bibliotecas y librerías concentradas en el Centro Histórico.

Como lo contó el director de la Feria Internacional del Libro de Oaxaca (FILO), Guillermo Quijas, en la inauguración, todo empezó en los años setenta del siglo pasado, cuando “un grupo de entusiastas oaxaqueños que, prácticamente sin recursos pero con un gran compromiso social, sacaron los libros a la calle y cimentaron lo que al día de hoy es un evento que congrega a miles de personas en un auténtico encuentro de las letras y las palabras”.

Por su parte, la presidenta de la Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca (FAHHO), la doctora María Isabel Grañén Porrúa, durante la inauguración, el sábado al mediodía en el Teatro Macedonio Alcalá, afirmó que “Oaxaca es un paraíso de los libros y las letras. Diariamente nuestros corazones son flechados por sus bibliotecas y sus librerías. Estos lugares fascinantes hacen que toda la ciudad sea todavía más bella que lo que pintan sus paredes coloristas. Sus paredes tapizadas de libros cobijan al lector y son sitios que inspiran, que invitan al pensamiento y a la reflexión. Vivir enamorado de las letras es en Oaxaca un común denominador que nos hermana a muchos lectores”.

Con un teatro abarrotado, María Isabel Grañén Porrúa dijo que la FAHHO se suma “a esta labor porque juntos buscamos un mismo objetivo: que en el país existan ciudadanos pensantes que sigan haciendo de los libros parte de su vida”. De esta forma, el Centro Cultural San Pablo es sede de varias presentaciones y talleres, de conferencias y charlas sobre libros y para los libros en los días que dura la FILO.

Así, la FILO, la feria de los oaxaqueños, durante nueve días convierte a la capital del estado en una gran librería, un enorme teatro al aire libre, donde los lectores pueden escuchar a los escritores, conocerlos y oírlos contar sobre sus libros. Con más de doscientas actividades, totalmente gratuitas, la fiesta de los libros vuelve a Oaxaca, este año con un invitado de honor muy especial: Colombia.

Con una delegación de más de cien personas este país latinoamericano estará presente con el homenaje a dos de sus escritores más queridos, Álvaro Mutis y Gabriel García Márquez, quienes pasaron gran parte de su vida y fallecieron recientemente en México. Pero también estarán otros escritores colombianos, además de artistas y representantes de su cultura.

De esta forma, la fiesta de los libros en Oaxaca comienza para seguir celebrando a los lectores, para que haya muchos miles de nuevos lectores, y en la que, como dijo Guillermo Quijas, “el libro es esa llama trémula pero firme que aun en la noche más oscura permanece para esperanza del hombre”.