La Caja de Cerillos: una editorial en constante diálogo

  • Con este proyecto editorial, que nació en el 2011, sus editores —Andrea Fuentes Silva y Alejandro Cruz Atienza— quieren ser algo más que productores de libros, quieren participar como creadores, con libros en los que no sólo los escritores sean considerados autores, también los diseñadores, los ilustradores y todo aquel que participa en el proceso. 

Hace casi cuatro años Andrea Fuentes Silva y Alejandro Cruz Atienza, quienes llevan lustros en el mundo de los libros, decidieron llevar a cabo un proyecto muy personal, una empresa editorial en la que no sólo interesara el texto, sino también el objeto en sí que es el libro.

Así, desde entonces llevan varios títulos, en los que ellos también se involucran, también crean, y en los que todos los participantes son creadores al mismo nivel. Como contaron en la presentación de La Caja de Cerillos Ediciones, en el marco de la FILO 2014, no quieren sólo convertir textos de Word en pdf, quieren ser algo más: “Alguien que concibe una mirada sobre el universo, que tiene, como todos los seres humanos, una idea y una reflexión y un gusto estético particulares, que decide construir, elaborar y compartir con sus lectores lo poco que lo podemos ir haciendo. Y ese universo editorial se va convirtiendo en libros”.

Como dijo Andrea Fuentes, lo que les interesa “es explorar otros senderos de la palabra escrita y la imagen, proponer otras formas de aproximación al conocimiento, a la creación, a través de propuestas literarias, ensayísticas, de arte, gráficas, de muy diversas índoles que entrecruzan lenguajes”.

Por su parte, afirmó Alejandro Cruz, consideran los libros “como un espacio a conquistar, a construir, y a también elaborar, donde importa el soporte libro, el papel, y también lo que eso nos permite detonar como lectura”. Por eso crean “objetos bellos” en los que se dé un “entrecruzamiento de lenguajes entre diversas disciplinas: entre fotógrafos, ilustradores, autores de textos, también con recursos digitales incluidos en el libro. Tenemos en varios títulos códigos QR, códigos de animación 3D, implementos que le ponen al libro-papel otras lecturas, otras aproximaciones al contenido, ya sea a un poeta visual, a un videasta, o uno que hacía un videojuego, una realidad aumentada”.

Con varias colecciones y veinte libros por publicar antes de que termine el año, en La Caja de Cerillos creen en el oficio de editar libros “como un ejercicio de diálogo con los autores, pero también con el diseñador. También un diálogo con el lector futuro al que queremos llegar, qué le gustaría, cómo podemos llegar a ese lector anónimo”.