S-22: Ni revolución, ni lucha, ni clases: Samuel Hernández

Samael Hernández Ruiz 

La Sección 22 del SNTE (S22) se alista para resistir y combatir las disposiciones del  marco legal que regula al sistema educativo mexicano. Lo han dicho varias y repetidas veces: no permitirán la aplicación de la reforma educativa del presidente Peña Nieto, ni en Oaxaca, ni en ningún otro lugar de nuestro país.

En Oaxaca están en juego, además de 23 mil millones de pesos anuales, que es el presupuesto que venía ejerciendo el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO) hasta el 2014, los privilegios de la burocracia que controla a la sección 22, los negocios inconfesables de quienes controlan el IEEPO y, algo importante, los derechos legítimos, porque los hay,  de más 81 mil trabajadores de la educación de los que dependen igual número de familias.

Lo que los maestros harán está dentro de su menú de acciones que va de los mítines, marchas, bloqueos, tomas de oficinas y comercios, amotinamiento, toma de instalaciones estratégicas, sabotaje energético, internacionalización del “conflicto”, la huelga nacional, hasta la resistencia civil.

¿Pondrán en práctica todo lo anterior? No lo sé, pero han declarado tener el propósito de hacerlo. Más ahora que parece haber una campaña nacional para poner en evidencia a los dirigentes sindicales de la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE) y a algunos de la S22. Los dirigentes de la Sección 22 tienen razón en preocuparse; el gobierno federal ha filtrado el rumor de que se preparan órdenes de aprehensión contra varios dirigentes del sindicato de maestros y algunas organizaciones sociales. Las aprehensiones estarían motivadas por delitos federales graves y algunos del fuero común, lo anterior no excluye a algunos funcionarios públicos del IEEPO.

Los organismos de inteligencia del gobierno federal se muestran muy activos, si a eso agregamos la presencia de la Policía Federal Preventiva en Oaxaca, todo parece confirmar que algo fuerte se prepara.

¿Guerra psicológica? Puede ser, pero también puede ser que esta vez las cosas vayan en serio, si es así, la irresponsabilidad de la actual dirigencia de la Sección 22 tendría mucho que ver.

No solo se trata de la actitud retadora que han asumido ante el gobierno federal y la prepotencia con la que tratan a los representantes de los poderes del estado de Oaxaca; se trata de una irresponsabilidad, lo digo con todas las letras pensadas, por las declaraciones y resolutivos  que adoptan sin pensar en las implicaciones que pueden tener para los trabajadores del sindicato.

En efecto, en el 2013, en las tareas acordadas por la asamblea estatal, decidieron desconocer al gobierno de Enrique Peña Nieto, ahora las cosas están peor.

En el texto: “DOCUMENTO ORIENTADOR PARA LA RONDA DE ASAMBLEAS SECTORIALES MASIVAS DEL 1 AL 7 DE JULIO DE 2015”, afirman, y citó textualmente:

“Las condiciones actuales de nuestro MDTEO requieren de iniciar con una fase de reorganización, en donde todos y cada uno de los trabajadores de la educación, de manera consciente, asumamos nuestra responsabilidad histórica; pues hoy está amenazada la educación pública, con ella nuestra estabilidad y certeza laboral. No podemos ser complacientes con el gobierno mostrando una actitud pasiva, (…) es por eso que hacemos el llamado a todas las compañeras y compañeros para dar el debate ideológico, dentro de nuestra sección XXII, para unir fuerzas, que permitan derrocar al gobierno y patrones encabezados por “mexicanos primero”, así como sus nefastas contra-reformas estructurales “ (Subrayado nuestro).

Si lo anterior no es una barbaridad no sé como se le pueda llamar. ¿De verdad los trabajadores de la educación quieren derrocar al gobierno federal? Yo creo que no, lo que la mayoría quiere es ganarse la vida en paz y garantizarle seguridad a sus familias, lo demás es obra de grupos que viven del chantaje o de románticos que piensan que la revolución es un juego y que está a la vuelta de la esquina.

La locura de algunos puede dar al traste con lo único que cuentan los trabajadores para defenderse de la voracidad patronal y de este capitalismo salvaje que sufren los mexicanos: su sindicato.

La locura e irresponsabilidad de unos cuantos, ha llevado a la población al hartazgo y propicia que el gobierno federal aplique de manera  estricta  la ley con argumentos de sobra para explicar su proceder y justificarlo.

Los dirigentes de la Sección 22 del SNTE y la actitud timorata del gobierno del estado, han convertido un asunto gremial en un problema grave, que puede desestabilizar al estado de Oaxaca, hacer colapsar su economía y reducir a polvo su gobernabilidad.

Más allá de las afectaciones materiales, está el irreversible daño que se le ocasiona a los niños y jóvenes de Oaxaca. Ninguna posición ideológica justifica lo que le hacen a  los escolares  los dirigentes de la S22, ni desde la derecha y menos desde la izquierda, en ambos campos políticos, la educación es la prioridad  en sus proyectos de sociedad.

Por otra parte, un movimiento que pudo ser el baluarte de los trabajadores del estado de Oaxaca, terminó siendo el enemigo del pueblo: ni revolución, ni lucha, ni clases.

Hoy que se necesita una organización fuerte que defienda los intereses ciudadanos, porque está visto que los partidos políticos solo se sirven a ellos mismos; hoy que la crisis  amenaza con empeorar la economía de los trabajadores, los pequeños empresarios y las familias; ahora que la gente desconfía de las instituciones republicanas y sus representantes, que los escándalos y la corrupción hunden a los jefes de gobierno; ahora que la miseria forzada desde el gobierno se llamará presupuesto base cero; hoy que la desesperanza reina en la población; veo con pena, el desgaste del Movimiento Democrático de los Trabajadores de la Educación, que quizás muera  sin pena ni gloria, bajo la consigna del fracaso: “¡presos políticos, libertad!”