Recuperan a cinco migrantes Oaxaqueños cautivos en la frontera

 * En este caso la banda de plagiarios fue desarticulada; la Fiscalía reitera la alerta en Tijuana

El 15 de agosto del año 2015, las víctimas ELA, ELA, HML, AHD Y SC originarios de Miahuatlán de Porfirio Díaz, salieron de esta capital con destino a Tijuana Baja California, con el objetivo de llegar a Estados Unidos de Norteamérica y cumplir con el sueño americano.

Sin embargo a partir del 28 de agosto, familiares de las víctimas empezaron a recibir llamadas telefónicas, una de estas al hermano de una de las victimas quien radica en Estados Unidos, para exigirle veintisiete mil dólares, a cambio de que dejaran en libertad a sus familiares, anunciando que los tenían secuestrados.

La familia, por temor a que ocurriera algo a sus consanguíneos, realizó dos depósitos pero al mismo tiempo pusieron el alerta a la Fiscalía del Estado de Oaxaca, quien intervino de manera inmediata y se enlazó institucionalmente con sus homólogos en Baja California, buscando primero, garantizar la supervivencia de los migrantes cautivos.

Los dos depósitos hechos por la familia fueron cada uno por cincuenta mil pesos, moneda nacional, hechos a dos números de cuenta en “Bancoppel”, uno a nombre de María del Carmen Méndez Alvarado y otro a nombre de Luis Argenis Ortiz Ceballos.

El padre de otra de las víctimas también realizó un depósito por nueve mil dólares, este desde California; pero pese al total de los depósitos las cinco víctimas aún no habían sido liberadas.

La Fiscalía de Oaxaca inició la correspondiente averiguación previa a través de su  Unidad Especializada en el Combate al Secuestro (UECS), a partir de ese momento la familia de las víctimas recibieron asesoría especializada y la averiguación previa finalmente se radicó en la Procuraduría de Justicia de Baja California.

Derivado del trabajo de investigación realizado por la Unidad Antisecuestro de Oaxaca se estableció que las llamadas de los secuestradores provenían del número celular 6645101829 cuya lada corresponde a Tijuana, por lo que la coordinación de trabajo fue con la Unidad de Atención al Delito de Secuestro de la Procuraduría de Baja California, y en trabajo puntualmente coordinado se logró finalmente la liberación de las víctimas y detención de los inculpados mediante un ágil operativo.