Marihuana: juicios y prejuicios

Por Alinka Miroslava Ordaz García

El caso de Grace despertó interés y polémica en México por el tema de la marihuana. La niña de ocho años padece el síndrome de Lennox-Gastaut, lo que le provoca hasta 400 episodios de epilepsia en un sólo día. La preocupación por la salud de la infante llevó a sus padres a solicitar el permiso legal para aplicarle un derivado de la Cannabis; se trata de un fármaco experimental compuesto por cannabidiol.

Esta situación abre la posibilidad de dejar a un lado los juicios morales y replantearse si el consumo de los derivados de la marihuana pueden ser la solución de problemas médicos como el dolor crónico, en quienes padecen cáncer, esclerosis múltiple, convulsiones, VIH/Sida, trastornos psicóticos y problemas del corazón. La solución para una vida digna a los enfermos que padecen dolor crónico está en la legalización del Cannabis para uso medicinal y terapéutico.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), una de cada cinco personas en el mundo sufre dolor crónico de moderado a grave. Los derivados de la marihuana bien podrían servir como un paliativo. Actualmente existen medicámentos elaborados a base de las propiedades de esta hierba como el Cesament (nabilona), que funciona como un antiemético y analgésico que evita el dolor, las náuseas y vómitos producidos por las quimioterapias. Otro tipo de medicamento con propiedades de la Cannabis es el Marinol (dronabidol), éste combate la pérdida de apetito de las personas con SIDA, también se encuentra el Santivex, un fármaco que alivia los espasmos musculares moderados o graves en personas que padecen esclerosis múltiple.

Otros países atraviesan una situación similar respecto al tema de legalizar la marihuana para uso medicinal. Colombia por ejemplo, está por legalizar el uso y consumo de ésta, se ha propuesto reglamentar la posesión de semillas y plantas de la hierba verde sólo para fines médicos.

En México, tras la aprobación que la Suprema Corte de Justicia de la Nación dio a cuatro personas para consumir la planta con fines recreativos, el presidente Peña Nieto llamó a un “gran debate” con el objetivo de replantear el consumo de la marihuana. El mandatario aseguró que no estaba de acuerdo con la despenalización de la Cannabis y planteó que la aprobación del consumo de dicha hierba abriría las puertas a otras drogas.

Como sociedad debemos preocuparnos por los enfermos que requieren del uso de medicamentos con derivados de la Cannabis para llevar una vida normal, más que sólo discutir por la legalización y el uso recreativo de ésta.

Es necesario replantearse un panorama distinto al de una sociedad libertina con el uso lúdico de drogas, ya que es preferible pensar en los beneficios medicinales de la marihuana como posible paliativo de los males que acechan el cuerpo de nuestra población entera, a padecer el dolor crónico de una mentalidad ajena al bien común y entregada sólo al placer individual.