“En familia” con los nuestros

Por Erick Daniel Cruz Mendoza

La infancia se entiende como el primer periodo de la vida de las personas, en donde aprenden las normas sociales a la par que desarrollan sus capacidades para interactuar con sus semejantes. Además, este término se asocia con una visión lúdica de la vida, misma que se caracteriza por los juegos y la diversión que demuestran los niños en esta etapa de la existencia.

Tres generaciones vivieron su infancia frente al televisor, donde cada domingo por la mañana disfrutaban del programa “En familia”, mismo que dice adiós el próximo 20 de diciembre. La televisora estrella quiere renovar sus contenidos, para lo cual debe sacrificar otros, y qué mejor que comenzar con el más viejo.

Chabelo se va y se lleva como testigos a hijos, padres y abuelos. Su fin se acercaba, y es que, aunque los adultos mayores, como Chabelo de casi 80 años, son depositarios de valores positivos, ¿será la televisión el mejor medio para educar a los jóvenes?

Hay que alejarnos de la vieja creencia de que “la televisión puede educar a nuestros hijos”. Mejoremos nuestros hábitos como ciudadanos responsables de nuestra sociedad, salgamos a nuestros parques “en familia”.

Para los que se preguntaban cómo serán los domingos sin Chabelo, les propongo cambiar las tres horas frente al televisor por un día de convivencia familiar en los espacios públicos. En este aspecto nuestras instituciones han hecho su trabajo, ejemplo de ello es la creación de los Parques Públicos de Bolsillo, que según la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda, estas áreas “ofrecen a los habitantes de la Ciudad de México lugares de convivencia social, identidad y activación económica, en respuesta a una petición del programa Decisiones por Colonia”.

El pasado 7 de octubre, Radio Fórmula informó que “el gobierno de la ciudad de México inició los procesos de licitación para ejecutar 13 proyectos de recuperación de espacios públicos en seis delegaciones, por una mejor convivencia de los capitalinos”. Aprovechemos el legado que existe para nuestros herederos, formemos una sociedad unida y de convivencia que utilice las herramientas que proporciona el gobierno para el desarrollo.

Por otra parte, es obvio que los contenidos dirigidos a niños en televisión deben mejorar, pues “datos de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), resaltan que los niños asisten a la escuela sólo 562 horas al año, mientras que el tiempo que pasan frente al televisor es de 1,569.5 horas anualmente” (retomado de CNN EXPANSIÓN el 25 de agosto de 2015). Estas cifras muestran que México es un lugar rentable en materia de contenidos televisivos para niños, si estos pasan más tiempo viendo el televisor que en la escuela, la industria debe de ser generosa e incluir contenidos educativos de calidad.

Hay que agregar un aplauso para la televisora que termina con este ciclo gastado, esperemos que respondan con contenidos mejores para nuestros infantes. No cometamos el error de dejar todo en sus manos, cambiemos el “te la catafixio” o “qué onda mi cuate”, por un domingo de verdad “en familia”, aprovechemos los espacios públicos que se nos brindan, llevemos a nuestros hijos y nietos, realicemos nuestra tarea de transmitir los valores sociales que mucho tiempo le dejamos a la televisión.