A 85 años del descubrimiento de la Tumba 7 en Monte Albán

* Ofrecerán la conferencia “Reexaminando la Tumba 7 de Monte Albán: nuevas miradas interdisciplinarias”.

Información de Agencias

Oaxaca, Oax.- A 85 años del descubrimiento de la Tumba 7 de Monte Albán por el arqueólogo Alfonso Caso, las interpretaciones e hipótesis acerca de esta construcción funeraria siguen vigentes. Por este motivo, el Instituto Nacional de Antropología e Historia, a través del Centro INAH Oaxaca y la zona arqueológica de Monte Albán invitan al público en general para asistir a la conferencia “Reexaminando la Tumba 7 de Monte Albán: nuevas miradas interdisciplinarias”.

Esta conferencia tendrá como participantes a la Dra. Nelly Robles García y el Dr. Sergio López Alonso, investigadores del Centro INAH Oaxaca, así como los arqueólogos Lucía Cázares Mungía y Dante García Ríos, quienes han colaborado también en los trabajos realizados de la zona arqueológica de Atzompa.

El evento se llevará a cabo el día 13 de enero a las 17:00 horas en el Auditorio Alfonso Caso del Museo de las Culturas de Oaxaca y la entrada será gratuita.

A 85 DE ESTAR EN EL MAPA INTERNACIONAL

El descubrimiento de la Tumba 7, el 9 de enero de 1932, significó en su momento una gran noticia que dio la vuelta al mundo, colocó a Monte Albán y a las culturas zapoteca y mixteca en el mapa internacional.

En 1928 el arqueólogo Alfonso Caso diseñó un proyecto arqueológico que consistía primordialmente en la realización de excavaciones en la Gran Plaza y en los mogotes que la circundaban; en 1931 ya era tiempo de llevar a cabo esos trabajos largamente planeados. Caso reunió a varios colegas y estudiantes, y con fondos propios y algunas donaciones inició la exploración de Monte Albán.

Los trabajos empezaron por la Plataforma Norte, el conjunto más grande y más alto de la gran ciudad; primero la escalinata central y de allí en adelante la excavación respondería a las necesidades de los hallazgos y de la arquitectura.

La suerte quiso que el 9 de enero de esa primera temporada, don Juan Valenzuela, ayudante de Caso, fuera llamado por los campesinos a revisar un terreno donde se había hundido el arado. Al penetrar al pozo que ya algunos trabajadores habían limpiado, se dieron cuenta de que estaban frente a un hallazgo verdaderamente espectacular. En una fría mañana de invierno se había descubierto un tesoro en una tumba de Monte Albán.

La tumba resultó ser de personajes importantes, como lo demostraban las magníficas ofrendas; fue denominada con el número 7 por así corresponderle en la secuencia de tumbas excavadas hasta el momento. La Tumba 7 fue reconocida como el hallazgo más espectacular de América Latina en su tiempo.

El contenido consistió en varios esqueletos de personajes de la nobleza, más su rica vestimenta y los objetos de las ofrendas, en total más de doscientos, entre los que se encontraron collares, orejeras, pendientes, anillos, bezotes, diademas y bastones, la mayoría elaborados en materiales preciosos y muchas veces procedentes de regiones fuera de los Valles de Oaxaca. Entre los materiales resaltaban oro, plata, cobre, obsidiana, turquesa, cristal de roca, coral, hueso y cerámica, todo trabajado con mucha maestría artística y con técnicas por demás delicadas, como la filigrana o los hilos de oro torcidos y trenzados en figuras extraordinarias, algo nunca visto en Mesoamérica.