Tiene Oaxaca nuevo Arzobispo

* José Luis Chávez Botello expresó su beneplácito por la designación de monseñor Pedro Vázquez Villalobos como nuevo arzobispo de la Diócesis de Antequera.

 

 

Por Óscar Rodríguez

 

 

Oaxaca, Oax.- La Santa Sede designó a Pedro Vázquez Villalobos como nuevo arzobispo de la Diócesis de Antequera – Oaxaca, quien suple en su cargo al obispo José Luis Chávez Botello, que a sus 75 años buscara su jubilación.

 

 

El nuevo arzobispo de Oaxaca, Pedro Vásquez Villalobos se había desempeñado como obispo de Puerto Escondido, y tras su designación se convertirá en el obispo octavo de la Diócesis de Antequera.

 

 

El nombramiento de Vázquez Villalobos fue difundido en el boletín de prensa del Vaticano, y se convierte en el primer cambio de un puesto de alto rango en la estructura de la iglesia Católica en el país, luego de los cambios realizados en otras curias, entre ellas la de Estados Unidos, dónde asumió Carlos Aguilar Retes.

 

 

Vázquez Villalobos fue nombrado el 31 de octubre de 2012 por el papa Benedicto XVI como obispo de Puerto Escondido.

 

 

El nuevo arzobispo sustituirá a José Luis Chávez Botello, quien había presentado su renuncia en 2016 después de haber cumplido 75 años, conforme exigen las reglas de la Iglesia.

 

 

Cuando llegue a Oaxaca el arzobispo electo se va a encontrar con una institución fracturada por escándalos de pederastia. Chávez Botello fue acusado por movimientos ciudadanos oaxaqueños de proteger al ex sacerdote Gerardo Silvestre Hernández, condenado a 16 años de prisión por corrupción de menores.

 

 

Este caso se hizo público en 2009, cuando un grupo de religiosos llevó a la Archidiócesis de Oaxaca las denuncias de abusos sexuales presuntamente cometidos por el cura Silvestre Hernández contra niños de comunidades indígenas, donde en aquel entonces trabajaba.

 

 

De acuerdo con los religiosos que denunciaron lo ocurrido, Chávez Botello fue omiso ante las quejas y denuncias e inició un juicio canónico para castigar a los denunciantes.

 

 

El caso ganó repercusión nacional y asociaciones ciudadanas oaxaqueñas, junto a familiares de las víctimas, exigieron la salida inmediata del arzobispo. Estas asociaciones afirman que Silvestre Hernández abusó de decenas de niños.

 

 

Foto de Agencia Fotoes

 

 

ME VOY TRANQUILO, DICE CHÁVEZ BOTELLO

 

 

Mientras tanto, el arzobispo emérito de Oaxaca, José Luis Chávez Botello aseguró que la designación de monseñor Pedro Vázquez Villalobos es un cambio de camisetas, “porque es Dios quien designa a sus pastores”.

 

 

Chávez Botello definió como providencial el relevo, porque la toma de protesta del nuevo obispo se desarrollará durante la Pascua, y consideró que inicia una “nueva etapa de fe y de esperanza para Oaxaca”.

 

 

“Uno tienen que aprender a que no todo en la vida termina perfecto, tenemos que aceptar que somos parte de algo, hacemos lo que nos corresponde, porque cada quien llega a cubrir vacíos, lo importante es colaborar y actuar con buena fe”, dijo.

 

 

Afirmó que deja una Iglesia en Oaxaca con grandes pendientes y desafíos, y aceptó que hay una falta de fe. “Tenemos carencia de sacerdotes, además de nuestros contenidos de fe son bajos”, refirió.

 

Asimismo, Chávez Botello expresó su beneplácito por la designación de monseñor Vázquez Villalobos y aseguró que “quienes lo conocemos y tratamos desde hace más de 25 años palpamos su fe y disfrutamos de su sencillez, cercanía y capacidad de escucha”.

 

 

Respecto a los señalamientos de pederastia, el obispo saliente rechazó esta situación y dijo que las investigaciones civiles no comprobaron “ninguna violación de Silvestre Hernández y en un solo caso, el delito fue encuadrado por la autoridad ministerial bajo el tipo penal de corrupción de menores”, señaló.

 

 

Chávez Botello negó que haya una persecución contra los curas que denunciaron por primera vez los casos de pederastia.