Destina FAHHO 700 mdp a zonas afectadas por sismos de 2017

Oaxaca, Oax.- La presidenta de la Fundación Alfredo Harp Helú de Oaxaca (FAHHO), Isabel Grañén Porrúa, informó que la institución destinó más de 700 millones de pesos para apoyar las zonas afectadas de México por los sismos de septiembre del año 2017.

Grañén Porrúa recordó que una terrible sacudida despertó a los habitantes de Oaxaca el 7 de septiembre de 2017, “peor fue el susto al enterarnos de las consecuencias lamentables que dejó aquel sismo en diversas regiones del estado y en otras de Chiapas. Doce días después, pasado el mediodía, otro temblor movió la tierra mexicana y en esta ocasión dejó fuertes afectaciones en los estados de Puebla, Morelos, Estado de México y Ciudad de México. Vivimos momentos de impotencia, saber que nuestros hermanos mexicanos sufrían nos llenaba de dolor. Sabíamos que debíamos actuar lo antes posible y eso fue lo que hizo el equipo de la Fundación Alfredo Harp Helú”, dijo.

Asimismo, indicó que durante los días que siguieron a la catástrofe, la Fundación instrumentó un programa de acción inmediata, así como una serie de proyectos de corto y largo plazo que servirían para apoyar en diversos ámbitos a las comunidades gravemente afectadas.

En los primeros momentos era urgente auxiliar a los pobladores en las necesidades más básicas: reparto de despensas, ropa, material de curación y tiendas de campaña.

“Emocionaba ver a los jóvenes y a las familias trabajando día y noche para ayudar a los damnificados. Agradecemos la confianza de miles de personas e instituciones que creyeron en la Fundación para hacer llegar la ayuda a estas zonas de desastre. Entre las acciones que se emprendieron para lograr la ayuda inmediata destacan la apertura de cuentas bancarias para recaudar donativos; se implementaron circuitos para potabilizar agua, y se aportaron fondos para la instalación de cocinas comunitarias”, añadió.

Otra acción prioritaria fue la de organizar un plan para la reconstrucción. La premisa fue conservar la arquitectura tradicional. “Enviamos a varios grupos de arquitectos especializados en construcción vernácula y en restauración de monumentos a la Mixteca, a la Sierra Mixe y al Istmo. Poco a poco, se hizo un censo con programas de reconstrucción de monumentos históricos, espacios culturales públicos, y viviendas históricas”.

De la misma forma mencionó que los primeros meses fueron lentos, con acercamientos con las autoridades municipales para lograr mecanismos administrativos que transparentaran el uso de los recursos.

En ese sentido resaltó que se elaboraron proyectos arquitectónicos, eligiendo inmuebles de uso comunitario (como casas de cultura, archivos, bibliotecas, parques y campos deportivos) para darles prioridad, a la par de entablar diálogos con personas y familias que estaban de acuerdo en reconstruir sus viviendas con los criterios de autosustentabilidad y recuperación de la arquitectura tradicional.

“Sabemos que este proceso llevará varios años, pero nos sentimos satisfechos porque hemos aprendido a valorar la riqueza de la arquitectura ancestral de Oaxaca y estamos convencidos de que nuestra labor contribuye a mejorar la calidad de vida de las comunidades.

Gracias a los equipos de profesionales comprometidos vamos logrando levantarnos de la gran sacudida. Hemos aprendido que ayudar es difícil, pero no hay esfuerzo que no merezca la pena, el acercamiento a Oaxaca y el amor a México son nuestra mejor recompensa”, enfatizó Grañén Porrúa.