La Guardia Nacional, una necesidad preponderante en México

Por Evelio Bautista Torres   

I.- Al inicio de mi nota “El Nuevo Sistema Penal Acusatorio (NSPA) Dispendioso y Superfluo”, en síntesis apunté que, como a casi 12 años de impulsarse “tal aventura que el país vecino nos impuso con la ayuda de quienes han resultado beneficiados” según criterio del jurista Ricardo Ojeda Bohórquez, ese no ha funcionado; es necesario que el naciente gobierno federal como sucedió con la fallida “reforma educativa” proponga una consulta al foro nacional (académicos, funcionarios, postulantes, barras y colegios, etc.) a fin de reformar, derogar o incluso abrogar esa variante de procedimiento.

Y ya en la adenda aduje:

“..dadas las circunstancia políticas a partir del postpasado 1º de julio, habría que contemplar la posibilidad de que las ‘fuerzas armadas’ en sus tres áreas tras una capacitación ad hoc, lineamientos jurídicos especializados y bajo la jefatura de un comité presidido por un civil, realicen interina o subsidiariamente las tareas de seguridad pública de origen propias de la policía, institución que no se pudo o con deliberación malsana fallida no se quiso implementar.

“Como se presume que la milicia en la próxima administración pública federal ya no será simple protectora de funcionarios ni esbirros de la represión gubernamental, su ‘vuelta a los cuarteles’ resulta pues ya ociosa pues no se les requiere para ensayar ‘el arte de la guerra’ cuando solemos definirnos como un Estado pacifista. Mucho gana el país cuando el Ejército actúa en valerosas tareas de salvamento según el Plan DN3, pero ya resultan sobrantes los vistosos desfiles terrestres, marítimos y aéreos que con frecuencia se organizan en el ‘Campo Marte’ y otras locaciones; con intervención de los ‘muchachos’ del general Cienfuegos o el almirante Soberón. Y, conste que lo digo como soldado no solamente por cuestiones ‘celestiales’ sino reglamentarias según nos lo explicara mi instructor del Servicio Militar Nacional, Capitán Ismael Nava de la Rosa.

“En ese aspecto, imitemos a Costa Rica, que no cuenta con ejército ni clero político. Del 68 a la fecha los militares han flagelado al pueblo, de donde se extraen al menos sus bases y oficiales. Pero a partir del próximo sexenio, en plan de reivindicación laborarán por un lapso necesario en beneficio del país, velando por su seguridad, esperando que la vigilancia sea general; no solamente en Tamaulipas, Sinaloa, Guerrero, Jalisco y otros sitios considerados álgidos, pues Oaxaca está a la par que las citadas entidades, desangrándose por el creciente índice delincuencial. Por fortuna el armado es un instituto que conserva amplio margen de estima y deferencia entre la población”.

II.- Ahora, ratifico lo expuesto y añado que la iniciativa del presidente AMLO para la conformación de la Guardia Nacional (GN) o su equivalente, procede pues, compendiamos:

En el diccionario del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM tomo D-H página 1560 leemos: la GN es una institución de origen francés que operó durante la invasión norteamericana en 1849. Técnicamente se define: GN es la fuerza armada local integrada por ciudadanos e instruida por las fuerzas estatales correspondientes para defender y conservar la soberanía del país así como la paz y el orden internos. Debemos señalar que la Constitución trata reiteradamente sobre este instituto de gran tradición mexicana y sin embargo carecemos de ella, o sea, que aun debiendo existir de iure, no existe de facto.

Algunos fundamentos constitucionales: artículo 5º párrafo 4º: son obligaciones de los mexicanos… Fracción III.- alistarse y servir en la GN para asegurar y defender la independencia, el territorio, el honor, los derechos e intereses de la patria así como la tranquilidad y el orden interior.

Artículo 35: Son prerrogativas del ciudadano, fracción IV.- Tomar las armas en el Ejército o GN para la defensa de la República o de sus instituciones en los términos que prescriben las leyes.

Artículo 36.- So obligaciones del ciudadano de la república: alistarse en la GN… La que resulta un complemento del Ejército no su competidora. El establecimiento de la GN se ha postergado por cuestiones políticas pero múltiples serían las ventajas de su restablecimiento en casos de emergencia (concluye la cita de la que es autor el catedrático Francisco Arturo Schroeder).

III.- Del anterior apuntamiento también se infiere que dado el asfixiante aumento de la delincuencia en el país, debe prevenirse pero al mismo tiempo reaccionarse en caso para abatirla con el uso mesurado y racional de la fuerza que, ante la casi carencia de policía, sólo podrá enfrentar la GN conformada por el mayor número de elementos castrenses capacitados para realizar no combates de guerra, sino tareas de seguridad pública. Además, ¿cuándo se aplicará la intervención o incautación del poder financiero de los “capos” y sus cómplices como lo ofreció el secretario Durazo?

Con la GN no continuará militarizándose el país como sí lo estaba hasta antes del 1º del corriente mes, al servicio clientelar de las dos administraciones anteriores. Recuérdese que F. Calderón, el más redomado y medroso de los malos políticos mexicanos contemporáneos, no tuvo empacho de embarcar al Ejército a una guerra desbocada, cruenta e inútil contra el “narcotráfico”. Tan solo para prohijar su fraudulenta estancia en “Los Pinos” y contar con el respaldo castrense, sumándose a esto el cinismo de adjudicarse innumerables prestaciones como la “de riesgo” en vísperas de concluir su sexenio. Táctica nefasta y aciaga que replicó su legatario.

Ya el presidente AMLO ha reiterado que jamás utilizará a las fuerzas armadas para reprimir a pueblo y los secretarios Luis Cresencio Sandoval y José Rafael Ojeda, a diferencia de sus predecesores Galván, Cienfuegos y Soberón, reflejan no solamente pundonor sino lealtad y discreta nobleza. Los regímenes anteriores se sirvieron de las fuerzas armadas en tanto que ahora ellas servirán a la nación, recobrando su prestigio.

Es de sugerirse que el actual gobierno —aunque esto parezca un señuelo— convoque públicamente al “crimen organizado” y al “convencional” y a sus incontables sicarios, ejecutores principalmente y más hoy día de asesinatos por motivaciones políticas, a una especie de armisticio dialogante considerando que incluso hay exfuncionarios que a la sombra del poder perpetraron fechorías aún más letales contra los bienes y las vidas de sus víctimas.

Por cierto vislumbramos que éstos, a través de sus portavoces, también por cuestiones políticas, ahora critican con virulencia y se oponen violentamente a la iniciativa que comentamos, no obstante que la fundación de la GN acarreará a la postre beneficios a todos los mexicanos que demandan antes que nada seguridad.