UABJO, LA UNIVERSIDAD DE LA NACIÓN…OAXAQUEÑA

Por Evelio Bautista Torres

Profesor en la Facultad de Derecho

A la memoria de los Juristas

José Salud Francisco Ángel Maldonado y

Josué Luciano Amador Hernández

I.- La sugerente columna “La UABJO, ayer y hoy” escrita por el abogado Pedro Sosa Gutiérrez (p en lo subsiguiente) y que acabo de leer en el ejemplar 407 del semanario Real Politik, casi me obliga a rememorar sintéticamente la conferencia acerca del fidedigno origen de la Universidad expuesta en 1963 en un pletórico paraninfo por Wilhelm Margadant, preclaro jurista holandés quien después de nacionalizarse mexicano fue reconocido como Guillermo Flores Margadant, catedrático titular en la UNAM y en la Universidad Veracruzana.

Ahí el romanista nos probó documentalmente que los auténticos promotores iniciales y por lo mismo fundadores de la universidad fueron 50 jóvenes del talante de los legendarios “Mosh”, Marcelino Perelló o el oaxaqueño Alejandro Gómez Arias, quienes tras varias sesiones, algaradas y posesionados de la “Lonja” de la capital francesa, en medio de una dramática represión y sangrienta lucha lograron el comodato del gigantesco edificio, así como el primer “Plan de Estudios”, El Trivium que se integró con la enseñanza de las Artes, la Medicina y Gimnasia (deportes) y los Altos Estudios (Jurisprudencia y Filosofía). Nos referimos a la Universidad de Paris o Sorbona, concertándose la designación del escolástico-seglar Pedro Abelardo, como su primer Rector. (desde entonces se presume que la diversidad ideológica constituya la esencia de la Universidad).

Así las cosas el estrato principal de la Universidad son históricamente sus estudiantes, ni siquiera sus maestros y menos sus autoridades. Andando los siglos fueron esos los que en Córdova Arg. A principios del siglo XX impulsaron la autonomía, movimiento cuasibélico que repercutió en 1929 y que conducido por el oaxaqueño Gómez Arias y Adolfo López Mateos lograra su inclusión vital en la Ley Orgánica de la Universidad Nacional y, paulatinamente en las similares del país.

II.- Tras éste recuento me permito también aludir abreviadamente a otros enunciados de (p) como el repetitivo, quejumbroso y falaz “que nuestra institución tuvo académicamente un lugar significativo en el ranking de las Universidades pero eso se ha pulverizado, principalmente en la Facultad de Derecho y convertido en mera anécdota. Todo por el esquema corporativista de la emisión del voto en los procesos electorales y las ambiciones de la mafia del poder universitario manipulada con todo y Rector! Por quien se autonombra como guía moral. . . ”

Sobre tal particular y dispensen si lo hago en “chocante” primera persona; si alguien conoce a grandes rasgos pues la temática universitaria y más si resulta conflictiva lo es el suscribiente. Lo he mencionado hasta en rima: sé de las venturas, aventuras y desventuras del colegio que me acunó en su seno durante 63 años, como alumno, docente, funcionario pero siempre eterno estudiante. Del año 1954 hasta el 2017, el de mi necesaria jubilación. He constatado sus virtudes y lacras, las que conforman todas las instituciones humanas. Incluso intenté ilusamente regirla hace como dos décadas.

Más como estudiante de carrera incluido el posgrado, que de bachillerato, padecí el nocivo ausentismo profesional. Hubo hasta un notario que no solamente se atrevió a “impartirnos” Derecho Penal (años 1962-63) sino que en tal bienio acudió al aula 10 veces pero solamente dormitar pues padecía “migraña”. Hoy, no se toleraría eso, más cuando tal asignatura está en manos del mayor especialista en la materia, el Dr. Gerardo Adelfo Carmona Castillo. En suma, sostengo que la actual Facultad de Leyes, con todas sus deficiencias es más calificada que aquella en la que yo estudié.

Sobre el porrismo se ha escrito demasiado, se trata de un extravío degradante, con demasiadas raíces en el pasado; ya Cervantes lo define en El Quijote. Estamos obligados a colaborar para disminuir sus índices al menos en los ámbitos estudiantiles, pues existe en todas las esferas incluidas las gubernamentales y, todas las demás. (p) , ésta si es una anécdota: Estando en clase de trigonometría (1956-57) súbitamente penetró a nuestro salón en el Edificio Central una caterva integrada entre otros “fósiles” (quienes no aprobaban los cursos por años) por el pipo, el papotas, el bitoque, el biuce, el come vidrio, el ruedota, el melitrompas, el chicho ché, el torromote; quienes tras tumbar de un empellón a Antonio Martínez, el catarro (el máximo bedel que conocí y quien vigilaba el orden en el salón), se colocaron frente al pupitre de nuestro admirable catedrático, Dr. Antonio Carranza Díaz exigiéndole que “se saliera” y ante su consecuente negativa fue materialmente izado por la turba y lanzado a la calle por la puerta de Alcalá. Como ni el rector Fernando Gómez Sandoval no obstante la “aureola” de que gozaba atendió la denuncia de nuestro grupo y lo más que hizo fue enviarnos a un insignificante suplente en tal asignatura, perdimos así a un gran maestro quien en año y medio (pues el anterior nos había dictado las materias de Algebra y Geometría Plana); jamás faltó a una sola clase.

El mentado Rector de amplia ilustración y otros aciertos se mostró medroso ante el porrismo de antaño y, lo peor; como escribe (p) integró entonces la mafia del poder universitario pues tras su remplazo en Rectoría volvió a la dirección de la Escuela Preparatoria. Estos desenfrenos también provocaron años después en la universidad la irrupción del Movimiento Democrático y su escisión. Todo esto no resulta inusitado. Lo mismo sucedió con la Escuela libre de Derecho. Es una de las hijuelas de la UNAM, de la cual fue separada por conflictos insuperables en otra época.

III.- Ahora, de quien moteja (p) de modo asustadizo, el “autonombrado guía moral” o sea el catedrático jubilado Abraham Martínez Alavez (AMA en lo posterior) vengo ocupándome en incontables coyunturas y siendo ambos casi contemporáneos con frecuencia coincidimos o diferimos según sea el caso, pero bajo la pauta que ha inmortalizado el Presidente AMLO: con todo respeto.

Se trata de un compañero Perspicaz, con gran poder de convocatoria y exacerbado “don de mando”. Todo esto debe de reconocérsele aunque llegue a enardecer y más a quienes fueron sus adeptos, adictos o pupilos. Comenzando por los ex – Rectores Francisco Martínez Neri y Rafael Torres Valdes. Más a todos consta que sin el respaldo de (AMA) no hubieran ocupado el sitial de mayor jerarquía administrativa en la Universidad. Quizás ni la dirección de sus respectivas Escuelas, Contaduría y Arquitectura. Por lo mismo se sugiere a éstos tres personajes y a sus secuaces y portavoces se apresten a solventar civilizadamente sus antagonismos y prejuicios para evitarnos después consecuencias funestas.

La designación, que no elección del compañero Carlos Pérez Campos Mayoral para ocupar ad cautelam la Dirección de la Facultad de Leyes si aparenta ilicitud, pues se rompe al menos con una manifiesta formalidad. No olvidemos el apotegma de Radbruch: “Las formalidades son las enemigas juradas de la arbitrariedad y las mejores aliadas de la libertad”. Pérez Campos posee el talante para desempeñar tan destacada función académica al margen de sus vínculos parentales con (AMA) más por ello no debe de exponerse a la repulsa.

IV.- El proceso corporativista de la emisión del voto en procesos electorales a que alude (p), se equipara al del ejercicio del sufragio de modo universal directo y secreto. Yo, lo considero inmejorable y no como factor decisivo para la antidemocracia. Así, el voto de un preparatoriano es tan determinante al de un Master o Doctor, y, hasta resulta más valioso el del chico, pues, siguiendo a Sartori éste empieza a ejercitar derechos cívicos y políticos. Y si no, “al tiempo” para usar la aldeana frase con que remata (p) su nota.

Quizás la Comunidad Universitaria debe revisar y en su caso proponer algunas reformas a su mayor estatuto legal, La Ley Orgánica Vr. Gr. Lo referente al Congreso Universitario que nunca ha operado y la cancelación del voto de los trabajadores “manuales o administrativos” sindicalizados en los procesos electorales de Directores y Rectores. Procede la reciprocidad pues cuando el STUABJO, SECUABJO y similares eligen a sus comités de representación, alumnos y catedráticos no emiten sus votos en tales elecciones de índole sindical.

V.- Corresponde al estudiantado como base histórica fundamental de la Universidad, reorganizarse para el reclamo procedente de sus intereses; en organismos semejantes al CLE (Congreso Local de Estudiantes en le época del Instituto de Ciencias y Artes) o a la FEO (Federación Estudiantil Oaxaqueña) ya en su status de Universidad, núcleos que fueron desarticulados en 1968 por la sangrienta represión de los feroces individuos Gustavo Días Ordaz y so compinche Luis Echeverría, la que enseguida imitaron los gobernadores de análoga calaña. Se presume que el Gobierno Mexicano de nuestros días será respetuoso de las organizaciones estudiantiles descritas.

Que se “opta” para que no alcance la próxima administración rectoral el quinto candidato surgido del suma?. Pues “imiten” la vocación del Presidente AMLO quien, por su natural talento, tenacidad y organización conquistó la presidencia, logrando que “el pueblo se levantara en urnas”!. A él jamás se le ocurrió proponer siquiera que el voto para la elección presidencial fuera “ponderado”. No hay alternativa democrática más lógica y, tarde o temprano en la misma UNAM se implantará el proceso electoral que se ejerce en la UABJO.

Esto si, opino que debe abrirse un abanico de posibilidades para seleccionar al correspondiente candidato que represente al SUMA. Como observado objetivo, lo digo casi cordialmente y sin ánimos de zaherir a alguien; hemos tenido desde 1955 y entre más de 20. A varios rectores excelentes pero los más aclamados han sido, por orden de aparición temporal, los Abogados Alberto Canseco Ruiz y Agustín Márquez Uribe, al LAE Rubén Vasconcelos Beltrán, al Dr. Felipe Martínez Soriano y al Iusfilósofo Ildefonso Zorrilla Cuevas.

Cuando se constituyó el SUMA (denominación del Dr. Maurilio Mayoral García y de su lema el Mtro. Eduardo Martínez Helmes), en la sesión relativa, celebrada en las instalaciones del bubete del Mtro. Jaime Mayoral Gómez; también se nombró como secretario general del naciente sindicato al ya ex – Rector (AMA) toda vez que su colateral en el STAUO lo era la ex – Rectora Leticia Eugenia Mendoza Toro!

Por diferentes circunstancias se suscitó una lamentable ruptura al interior del SUMA. Por lo cual considero que la única forma tangible para conservar el liderato rectoral es promover la reunificación de nuestro gremio. En el pasado fungí como sencillo factor para la elección de algunos Directores de la Facultad Jurídica y aún en la de un Rector por lo cual conservo cierto “tacto” para opinar y sugerir a personajes o figuras representativas de la academia o administración que por sus dotes y rendimiento merecen ser postulados como precandidatos. Como tales señalo al Médico Internista Maurilio Mayoral García, ex-Director de la Facultad de Medicina y Cirugía y connotado docente en la misma y al Maestro en Derecho Héctor López Sánchez, significado por su relevante y discreto desempeño en la cátedra, como líder sindical y por sus aptitudes y destrezas como Abogado General. Ambos tienen abundantes méritos para ocupar el próximo escaño rectoral. Eso sí por antidemocráticos deben desecharse los afanes impositivos releccionistas en tan alto cargo ejecutivo-académico, practica viciosa que comienza a maquinarse en la misma UNAM.

Respetuosamente.