¡Toledo vive, viva Toledo!

* Con un extenso aplauso, vivas, flores y velas, familiares y amigos despidieron al maestro en el IAGO.

 

 

 

 

Por Óscar Rodríguez  / Fotos de Max Núñez y Carolina Jiménez

 

 

 

Oaxaca, Oax.- Entre vivas y un minuto de aplausos en agradecimiento a su incansable labor altruista, familiares y amigos despidieron al maestro Francisco Toledo en el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca (IAGO) en la Ciudad de Oaxaca.

 

 

 

Aunque las cenizas no se encontraban en el lugar, cientos de personas se trasladaron al IAGO para dar el último adiós a la memoria del maestro y artista universal, Francisco Toledo.

 

 

 

En la ceremonia realizada en el Instituto que fundó como parte de su perseverante promoción cultural, se encontraban los hijos del maestro, incluyendo la poeta Natalia Toledo.

 

 

 

Allí, el empresario Alfredo Harp Helú y su esposa la señora Isabel Grañén Porrúa, amigos, conocidos y algunos funcionarios expresaron palabras de aliento y apoyo a los familiares.

 

 

 

Música, canto y poemas se expresaron por el luto y durante el duelo que vive el pueblo de Oaxaca ante la muerte de su máximo exponente de su cultura ante el mundo.

 

 

 

Intelectuales diversos se dieron cita en el espacio hasta pasada la media noche y colocaron cientos de veladoras en el umbral del edificio que fue la casa de artes de Francisco Toledo, que está situado en el andador turístico, lugar donde se vio en vida correr con un papalote al hombre que fue capaz de trasformar la realidad social de Oaxaca.

 

 

 

A su estilo, sencillo, simple, austero, se realizaron sus funerales porque sus familiares pidieron no hacer alarde de ninguna situación, ya que según fue una petición que dejó en claro antes de morir.

 

 

YA ES INMORTAL

 

 

 

Francisco Toledo nació a la inmortalidad. Su obra irreverente, provocativa y transgresora, es un legado para el mundo del arte y para la conservación del patrimonio artístico del país.

 

 

 

Francisco Benjamín López Toledo, nació en Juchitán de Zaragoza en 1940. A la edad de 11 años se instaló en la ciudad de Oaxaca para cursar la escuela secundaria, tiempo en el que comenzó a desarrollar su talento en el taller oaxaqueño de Arturo García Bustos.

 

 

 

Posteriormente, viajó a la Ciudad de México para tomar clases en el taller de grabado de la Escuela de Diseños y Artesanías. Con apenas 19 años, expuso sus obras en México y en Fort Worth (Texas).

 

 

 

Considerado como uno de los principales artistas de México, Francisco Toledo destacó por conjugar técnicas antiguas y vanguardistas en sus obras, tanto en la pintura como en la escultura y la cerámica.

 

 

 

En vida fue promotor cultural, filántropo, luchador social y ambientalista. Entre su aportación y legado al pueblo de Oaxaca destacan el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca (IAGO) creado en 1988; el Taller Arte Papel Oaxaca, ubicado en la antigua planta hidroeléctrica «La Soledad» desde octubre de 1997 y el Centro de las Artes San Agustín (CaSa) en San Agustín Etla, que abrió sus puertas en 2006 y es considerado el primer centro de arte ecológico de Latinoamérica.