Cultivos ilícitos, fondo de disputa en los Mixes

Cultivos ilícitos, fondo de disputa en los Mixes

El representante de la asamblea de comuneros de Ayutla, Joaquín Galván, acusó a Tamazulápam de entorpecer solución a lío agrario debido a intereses relacionados con cultivos ilícitos.

Por Óscar Rodríguez

Oaxaca, Oax.- En la zona Mixe de Oaxaca, el cultivo de ilícitos genera disputas entre pueblos, principalmente por el uso de agua que utilizan para su riego.

Entre los municipios indígenas de San Pedro y San Pablo Ayutla y Tamazulápam del Espíritu Santo, prevalece desde hace 50 años una disputa de límites territoriales por 3 mil 600 hectáreas, donde hay un bosque y un manantial.

Tamazulápam del Espíritu Santo advierte que, según sus documentos cartográficos, el manantial les pertenece, y le niegan la dotación de agua a San Pedro y San Pablo Ayutla.

El representante de la asamblea de comuneros en Ayutla, Joaquín Galván, rechaza que el conflicto sea agrario y advierte que “es una cortina para tapar el fondo del problema”, debido a que –asegura– Tamazulápam le ha “cedido los derechos del manantial a una célula criminal que riega cultivo de amapola”.

Según su dicho, los implicados en la siembra de cultivos ilícitos ha hecho base social en Tamazulápam, al tiempo que tienen el control de los cargos de representación en el cabildo y en el Comisariado de Bienes Comunales.

De acuerdo con el quejoso, tiene pruebas y denuncias ante la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) de la presunta siembra y producción de amapola en la zona Mixe.

En tanto, el gobernador Alejandro Murat reiteró su compromiso para resolver el problema por la disputa de agua entre Ayutla y Tamazulapam por la vía del diálogo.

Mencionó que las mesas de trabajo siguen abiertas a pesar de las posiciones encontradas entre los pueblos que han generado inestabilidad.

Indicó que por parte del gobierno no ha prevalecido la apatía, y la prueba es que se han suscrito 62 minutas de acuerdo; si embargo, Tamazulápam ha incumplido por lo menos tres.

La intención es instalar 600 kilómetros de tubería para reconectar el agua mediante un sistema de gravedad, desde el manantial al poblado de Ayutla, pero Tamazulápam exige la devolución de 25 predios y que la reconexión se haga mediante cárcamo de bombeo.

El gobierno estatal indica que está impedido de negociar, ya que un juez de distrito recientemente otorgó una suspensión definitiva para que se abstenga de seguir avalando el proyecto de reconexión del agua, debido a que pone en riesgo un nuevo despojo a la comunidad de Ayutla por parte Tamazulápam, que ahora solicita 200 hectáreas más de tierra de sus colindantes.