¡Qué triste fue decirle adiós al Príncipe de la Canción!

Familiares, amigos y fans acompañan al ‘Príncipe de la Canción’ en su última morada

Información de agencias

Oaxaca, Oax.- Este miércoles 9 de octubre, el pueblo de México le rindió tributo al ‘Príncipe de la Canción’ José José, en el Palacio de Bellas Artes, el recinto cultural más importante del país, para después llevar sus cenizas a la Basílica de la Virgen de Guadalupe, luego de una mediática disputa familiar que finalmente se resolvió y se optó porque la mitad de sus restos descansaran en el país.

En medio de aplausos y con la interpretación de ‘La nave del olvido’, así como una guardia de honor por parte de sus hijos Marysol, José Joel y Anel Noreña (su exesposa), comenzó el homenaje al cantante mexicano en Bellas Artes.

En el vestíbulo del recinto fueron colocados una alfombra roja, arreglos y coronas de flores, así como una fotografía de El Príncipe de la Canción que destacaba sobre la escalinata principal.

A la par, fueron abiertas las puertas y el público pudo pasar ante el féretro enchapado en oro de 24 quilates llamado ‘The Promethean’, un modelo similar al utilizado en los funerales de Michael Jackson, Aretha Franklin y James Brown.

En el interior del palacio fue colocada una fotografía de gran tamaño en blanco y negro de José José con la leyenda «Qué triste fue decirnos adiós», un verso de su éxito ‘El triste’. Bajo la imagen se desplegaron arreglos florales blancos y una alfombra roja sobre las escalinatas de este museo y teatro en el que se han realizado los funerales de otras grandes figuras de la cultura popular como Chavela Vargas y Juan Gabriel.

LO DESPIDEN EN LA BASÍLICA

En medio de aplausos, la carroza fúnebre que trasladaba las cenizas de José José desde del Palacio de Bellas Artes llegó a la Basílica de Guadalupe, donde se realizó una misa en su honor.

La carroza, que en el toldo tenía la leyenda “Una gran vida merece un gran homenaje”, avanzó de manera lenta por la avenida Juárez, ya que había una gran cantidad de personas que buscan acercarse al cortejo.

El encargado de ofrecer la liturgia fue Monseñor Gustavo Moreno Bravo, canónigo de la Basílica de Guadalupe, quién dio lectura al evangelio según San Lucas, en el que analizó la muerte y encomendó al Padre el alma de El Príncipe de la Canción, cuyos restos estaban de frente a la imagen de la Virgen.

Durante la eucaristía, Gustavo Moreno se acercó al féretro para bendecirlo y en un hecho inédito para el recinto se permitió que la canción Amar y querer se escuchara, lo que provocó una total emoción.

Marysol Sosa, con el permiso de las autoridades eclesiásticas cantó la alabanza Cara a cara, de Marco Vidal, que causó los aplausos y expresiones de cariño de los reunidos, lo que hizo que la hija de José José se mostrara agradecida, con la gente, pero también con los integrantes de la Estudiantina de la Universidad Lasalle que la acompañó.

SU ÚLTIMA MORADA

Más tarde, José José arribó a su última morada en el Panteón Francés, donde sus restos fueron sepultados junto a los de su madre, Margarita Ortiz.

Cientos de personas de todas las edades y procedentes de varias ciudades del país aguardaron en las inmediaciones del cementerio ubicado en la colonia Legaría para decirle adiós al ídolo de la música romántica.

Apenas llegó la carroza fúnebre con los restos de “El Príncipe de la Canción” y el público se volcó en aplausos y porras en su honor.