Dan vida a los panteones

Familias visitan los camposantos para convivir con sus Fieles Difuntos en un ambiente donde se conjuga la nostalgia y la alegría.

 

 

 

De la Redacción  / Foto de Carolina Jiménez

 

 

 

Oaxaca, Oax.- La celebración de los Días de Muertos en Oaxaca es una ceremonia popular que invoca a los espíritus de los ancestros para invitarlos a «convivir» en el mundo terrenal, por lo que se procura agasajarlos en la forma más atenta.

 

 

 

 

Para recibirlos, muchos creyentes la noche del 31 de octubre 1 de noviembre acuden a los panteones para esperar el alma de sus difuntos e iniciar la convivencia entre vivos y muertos.

 

 

 

 

Tal es el ejemplo del camposanto de Santa María Atzompa, donde no hace falta luz eléctrica para iluminar el lugar, pues las velas y veladoras hacen lo propio.

 

 

 

 

En esta comunidad de los Valles Centrales desde hace muchos años se acostumbra que familiares de los difuntos limpien las tumbas, adornen con flores y decenas de velas o veladoras para esperar, según su creencia, el alma de sus seres queridos que regresan del otro mundo.

 

 

 

Durante toda la noche los creyentes reposan en el panteón entre música, mezcal, alegría, nostalgia y recuerdos, para que con los primeros rayos del sol partan a sus casas con el alma de sus difuntos para que disfruten de las ofrendas instaladas.

 

 

 

 

Ahí, los platillos y bebidas favoritas de los difuntos aguardan para ser saboreados, como el tradicional mole y el chocolate oaxaqueño.

 

 

 

Las fiestas de Todos los Santos y Fieles Difuntos en Oaxaca se viven con fervor, cariño y añoranza, por lo que turistas nacionales e internacionales acuden para ser parte de sus tradiciones.