Fallece Ignacio Toscano

Fallece Ignacio Toscano

El promotor de la cultura y las artes oaxaqueñas falleció este martes.

Por José Luis Pérez Cruz

Oaxaca, Oax.- “Siempre hemos roto las reglas, y creo que lo que hemos hecho a lo largo de muchos años, estar siempre a favor de lo que vale la pena; nos gusta sembrar como lo hemos hecho todos los años, sembramos porque alguien va a tener que seguir regando”.

Fueron las palabras de Ignacio Toscano durante el reconocimiento que le brindó el público en noviembre de 2016, parado en el foro del Teatro Macedonio Alcalá, en la última emisión que encabezó con Instrumenta Oaxaca.

Desde entonces muchos rumbos tomaron los pasos de Nacho, como le decían sus amistades, así, esta tarde de martes 7 de enero dejó de existir físicamente, no sobre su tierra oaxaqueña, pero sí en su corazón, en las músicas que promovió intensamente durante las 13 emisiones del encuentro académico y de especialización musical Instrumenta Oaxaca.

A lo largo de 43 años estuvo entregado a la promoción de las artes en diferentes trincheras, lo mismo como Director General del Instituto Nacional de Bellas Artes o Director General de Instrumenta Oaxaca.

Recientemente (2018) como encargado del Despacho de la Secretaría de las Culturas y Artes de Oaxaca y actualmente era Director del Centro Cultural de Oaxaca, cuyo proyecto está en vías de materializarse.

Esta tarde de martes la noticia se dispersó en mensajes y llamadas que buscaron confirmar la noticia, sentida confirmación que pone de luto al círculo de la gestión cultural en México y el mundo, que pierde un connotado impulsor.

Siempre sonriente, hasta hace unos meses se le veía caminar por la calles del centro histórico de la ciudad de Oaxaca, un activo asistente a los eventos culturales más resonados de su tierra adoptiva (Oaxaca) y de la Ciudad de México (su centro de operaciones).

Apasionado de la música y todos los conciertos, fue el invitado de lujo en las fiestas de sus amigos, donde la música no tenía fin, excelente bailarín y gran conversador.

Sin duda la vida no le alcanzó para cumplir con las anotaciones que redactó la última vez, y que guardó en la bolsa izquierda de su camisa, en esas tarjetas blancas donde los detalles de su caminar diario hoy se detuvo.