Toqueteo de la Cañada

Por Fernando Palacios Cházares

Las elecciones de concejales por el sistema de Usos y Costumbres en algunos municipios de la Cañada, se han puesto un poco tensas debido a las alteraciones  y violaciones a esta norma consuetudinaria ancestrales de los pueblos originarios.

Contadas poblaciones siguen fielmente con sus tradiciones de elegir a sus autoridades municipales conforme a lo establecido por los ancestros, haber cumplido con los cargos menores a primer concejal.

Además de que, en el momento de la asamblea, se buscaban a las personas idóneas para ser concejales,  difícilmente las personas aceptaban el cargo por las implicaciones que esto representaba en la vida familiar.

Como no existían recursos financieros como ahora, no era peleado el puesto de presidente municipal, los ciudadanos a regañadientes cumplían con el cargo, les implicaba abandonar trabajo, compromisos familiares y comerciales.

Lo ocurrido en Santa María Chilchotla el pasado domingo por la noche y madrugada del lunes, es algo que debe poner a pensar  a las autoridades del gobierno estatal; lo hemos  comentado en esta misma columna, que el tema de Usos y Costumbres no debe quedar estancado, requiere que se actualicen algunas cuestiones  conforme a los tiempos que viven los pueblos.

En Santa María Chilchotla, los ciudadanos eran mayoritariamente priístas, no había una oposición real y fuerte; actualmente parece haber despertado el león dormido, dispuesto a hacer valer su palabra y pensamiento en la elección de sus autoridades locales.

Por ello las electorales y de la Secretaría General de Gobierno deben conjuntar esfuerzos en la toma de decisiones, ciertamente es competencia de la autoridad electoral, pero en casos específicos como el que nos ocupa, debe tener especial atención para evitar situaciones que nadie desea.

A los funcionarios del Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana, les recuerdo que uno de los compromisos del gobernador en su toma de posesión hace tres años, fue que sus funcionarios irían a los lugares donde existiera un problema o conflicto para su atención.

Lo anterior viene a colación de lo peligroso que  se puede  tornar un tema electoral mal encauzado, es verdad que se dieron algunas cuestiones fuera de lo normal, pero es por la misma situación de abandono y marginación de buen número de comunidades de Chilchotla.

Saúl González Vidal entregó una constancia al ciudadano Bernabé Núñez Hidalgo, como presidente electo, en su calidad de Presidente de Consejo Electoral municipal, en representación del Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana (IEEPCO),  consecuencia: aquí hay un problema real que debe quedar bien definido para evitar que un pueblo que se había caracterizado por ser pacífico, ahora se  convierta en un polvorín.

Las autoridades municipales tienen clasificadas tres zonas el municipio de Chilchotla, zona alta, media y baja, los de la zona baja manifiestan que han sido relegados, empezando por tener un camino de terracería en pésimas condiciones; en el trienio anterior se pavimentaron tres kilómetros de Río Sapo  a Santa Elena, en números representa el 20% del total del camino a Río Sapo.

En esta etapa de renovación de concejales, hay cuatro municipios con problemas en la zona mazateca: región de la Cañada, San Pedro Ocopetatillo, San Gerónimo Tecoatl, San Mateo Yoloxochitlan y Santa María Chilchotla.

La tarea para las instituciones del gobierno estatal es conciliar con los hombres y mujeres de los municipios en riesgo de entrar en un escenario violento por situaciones de cargos de elección popular, sin dejar de lado que se debe legislar en la materia  para no dejar que se caiga en la anarquía.