Joel Castillo llama a retomar el rumbo del STPEIDCEO

Agencia JM

Joel Castillo aborda temas de transparencia, rendición de cuentas y el proceso de sucesión en la dirigencia sindical que se avecina, así como el perfil del próximo dirigente de más de diez mil trabajadores de base del Gobierno estatal de Oaxaca

Oaxaca, Oax., martes 2 de octubre de 2017. Joel Castillo Pérez, ex secretario General del STPEIDCEO se define como un trabajador y ex secretario proclive al tema de la rendición de cuentas, por eso exige que se audite la actual administración y de los ex comités ejecutivos, comenzando con la suya.

En la entrevista, Joel Castillo aborda temas de transparencia, rendición de cuentas y el proceso de sucesión en la dirigencia sindical que se avecina, así como el perfil del próximo dirigente de más de diez mil trabajadores de base del Gobierno estatal de Oaxaca.

“Y lo digo porque así están los antecedentes; tal vez el trabajador que tenga más de 15 o veinte años de antigüedad conozca perfectamente cómo fue la dirigencia de Joel Castillo; y las nuevas generaciones seguramente muchos de ellos ni siquiera conocieron la administración, pero sin duda cada quien tendrá que asumir la responsabilidad histórica y legal que finalmente se le pueda llegar a tipificar, derivado de un mal manejo de los recursos de los trabajadores”, expresa con certeza.

Mencionó un ejemplo: La historia no miente, tu servidor fue el último secretario que llevó a cabo asambleas generales en las que se designó una dieta, producto de la base trabajadora y que seguramente a partir de esa fecha puse un tope para las famosas dietas que reciben los secretarios. En ese entonces, 10 mil pesos al secretario General y 5 mil a las demás carteras; pero al día de hoy la base desconoce a ciencia cierta cuánto es esa dieta, a cuánto asciende.

Recordó que durante su dirigencia sindical una serie de economías se tuvieron que revisar para, por ejemplo, llevar a cabo la construcción de una nueva sede, un edificio sindical que, al día de hoy con esa falta de honradez, le quitaron la placa y pusieron una nueva con otros actores, pero los trabajadores saben que ese edificio se construyó en la administración de Joel Castillo.

Castillo considera que para terminar con dimes y diretes se tiene que llevar a cabo una rendición de cuentas y “le toque a quien le toque”, porque el trabajador tiene el legítimo derecho a saber en qué se están utilizando sus cuotas sindicales.

Reconoce que, para tener calidad moral de exigir una rendición de cuentas, “debiste haber hecho lo propio” y al margen de lo que el estatuto obliga, “yo hacía un corte de caja cada seis meses, y siempre dije cuanto ganaba un secretario, cuanto recibí como dirigente, y afortunadamente la vida me dio la oportunidad de decirle a la base trabajadora cuanto había dejado Joel Castillo en las arcas de nuestro sindicato, de manera muy puntual”.

Está dispuesto a las auditorías

Joel Castillo está seguro que su administración la dejó debidamente auditada, “pero el buen juez por su casa empieza, y yo no solamente estaría de acuerdo, sino que exigiría que sea la administración de Joel Castillo la primera que se audite, para que de esa manera se vea quien actuó con verdadera responsabilidad de transparencia y quien hizo mal uso del dinero de los trabajadores”.

Advierte que se tiene que sentar un precedente “y que quienes quieran dirigir este Sindicato no lo vean como una tabla de salvación hacia sus problemas económicos, sino que lo vean como la posibilidad seria y real de servirle al trabajador con una responsabilidad directa en cuanto a sus derechos laborales”.

Los perfiles

El ex secretario General del STPEIDCEO anticipa que el perfil del próximo dirigente sindical tiene que ser muy proclive al espíritu de servicio, del trabajo colectivo que se tiene que hacer en una organización, que los compromisos se hagan con el trabajador directamente.

Ese debe ser el perfil adecuado de quien quiera tener sobre sus hombros la responsabilidad de dirigir a más de diez mil trabajadores de base, que verdaderamente sienta esa necesidad urgente del quehacer colectivo, “que nuestra organización vuelva a retomar ese rumbo de servirle a los trabajadores en los problemas que hoy enfrenta la base trabajadora y la sociedad en general, derivado de los problemas de orden económico, estatal y federal; y que hagan equipo con el patrón, pero sin entreguismo, porque se desvirtúa el quehacer político sindical que tiene que hacer una dirigencia”.

Joel Castillo exhortó a los trabajadores a estar atentos a que el relevo en la dirigencia sindical sea en condiciones de equidad y justicia, que no se permita que el proceso se violente; y que los aspirantes puedan estar en acuerdo permanente para que las cosas salgan de la mejor manera y quien quede al frente de la dirigencia lo haga con mucha responsabilidad, “porque se hace necesario retomar el rumbo de nuestro sindicato”.

Se están yendo los tiempos

La elección del nuevo Comité Ejecutivo Sindical es durante los primeros días de diciembre, pero el reglamento tendría que haberse revisado de manera oficial, por la dirigencia y los delegados sindicales, durante el mes de septiembre, de acuerdo a la norma no escrita.

El mes de octubre es el mes del empleado y se satura de eventos en todas las dependencias, y en el mes de noviembre la dirigencia no podría darse el tiempo para revisar un reglamento o para nombrar una comisión, porque las planillas que se inscriban tendrían que hacer campaña y en consecuencia los tiempos las rebasan; y para darle certeza jurídica a los trabajadores que tienen ese derecho legítimo de ir a una contienda, ya el Comité en funciones tendría que hacer lo propio y trabajar para que el piso sea parejo.

El reglamento ya debería ser revisado, y si los trabajadores esperan pacientemente “les va a llegar Navidad”, porque no se ven visos de que los dirigentes asuman la responsabilidad a la que los obligan los reglamentos y las reglas no escritas. A estas alturas los tiempos están desfasados.

Joel Castillo Perez JM