Propone la Facultad de Economía estrategias para enfrentar situación económica  

En su más reciente edición, La Revista de Economía Mexicana presenta diagnósticos y pone en perspectiva posibles desenlaces a corto y mediano plazos.

Ciudad de México, DF.- La recesión económica esperada para este 2020 no está asociada exclusivamente a la COVID-19. Es un proceso que se veía venir desde hace al menos cuatro trimestres, como lo evidencian reportes del Banco de México, la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos o los registros de afiliación del IMSS, se afirma en la más reciente edición de la Revista de Economía Mexicana. Anuario UNAM, de la Facultad de Economía (FE).

Diagnósticos actualizados que indican cómo llegamos a la situación económica actual y ponen en perspectiva posibles desenlaces a corto y mediano plazos, son presentados en esta edición.

“Varias propuestas son debatibles, pero lo importante es que se pongan a consideración. Con la revista queremos influir en el debate público sobre intentar cosas novedosas”, afirmó Eduardo Vega López, director de la FE.

La COVID-19 ha coincidido con otra emergencia, menos visible, pero que genera mucha preocupación: la económica, y que se traduce en registros negativos de la actividad por el desempleo, precisó.

Nos encontramos en un mar de información epidemiológica, sanitaria, social, internacional, energética, de inseguridad pública, migratoria y económica que podría confundir a la ciudadanía, pero también a los tomadores de decisiones en política pública, dijo.

Eduardo Vega recordó que quienes ofrecen más plazas de trabajo en el país son los pequeños y medianos empresarios, y si ellos quiebran, muchos mexicanos quedarán desamparados, y a partir de ahí se perderá la capacidad productiva, riqueza material y la articulación económica entre ciudades y regiones.

“Debido a la COVID-19, una decisión pública importante es continuar en resguardo domiciliario, y la prioridad nacional debe ser la protección de los mexicanos, pero esa medida no la pueden seguir todos. Quienes laboraban en una empresa pequeña que quebró deben salir a buscar ingresos, es ahí donde el Estado debe diseñar políticas, para que el resguardo domiciliario sea factible, y quienes no tengan empleo puedan sobrevivir económica y socialmente”, remarcó.

El Estado mexicano es fiscalmente débil porque tributa poco y porque la historia nos dice que se hace poco o menos de lo que debiera con los recursos públicos; eso se refleja en la emergencia sanitaria, donde los sistemas hospitalario y de salud están colapsando, señaló Vega.

La publicación contiene propuestas de especialistas para la urgente implementación de políticas contracíclicas, medidas que amortigüen la caída de la inversión, el consumo y la economía en general, como una reforma tributaria; mayor inversión pública en infraestructura hospitalaria, de salud pública e hidrológica.

También, plantea generar mayor certidumbre a la inversión directa en energías renovables; fondeo de banca de desarrollo; crédito fiscal; crédito a micro, pequeñas y medianas empresas, además de crédito al consumo de familias y hogares para evitar la utilización creciente de los fondos de pensiones, entre otras.