El mundo debe recobrar el espíritu libertario de Bob Dylan

 

Su obra musical sigue vigente por la letra de sus melodías, subrayó Josué Urquiza Cerecedo, educador musical de la FES Aragón 

Bob Dylan irrumpió en la escenofonía generacional de los años 60, escucharlo simplemente “significaba decir que no estábamos conformes con el mundo que teníamos”, afirmó Héctor Castillo-Berthier, del Instituto de Investigaciones Sociales (IIS) de la UNAM. 

Como nunca los oídos decodificaron letras, la interpretación de éstas era infinita. “La lectura de sus canciones tuvo que ver con la búsqueda de justicia, de paz”, expuso Pablo García y Colomé de la Facultad de Ingeniería (FI).  

En opinión de Josué Urquiza Cerecedo, educador musical de la Facultad de Estudios Superiores Aragón, con 35 años de edad, las canciones de Bob Dylan siguen vigentes, principalmente por sus letras. 

“Porque más allá de ser un cantautor, es un poeta y la poesía trasciende con el mundo, les he enseñado algunas piezas a mis alumnos”, destacó a propósito de los 80 años de vida del artista Robert Allen Zimmerman (1941), su nombre auténtico, a conmemorarse el 24 de mayo. 

Esta es la visión de tres universitarios sobre el músico estadounidense, portavoz de una generación que lo mismo está frente a una máquina de escribir o un bolígrafo, que en el mundo de las seis cuerdas y el aliento de su armónica. 

Con 50 años como músico profesional, 45 álbumes y parte de la banda sonora a partir de los años 60 con una generación de ruptura, Bob Dylan refrendó su atípica vida como el escritor 113 desde 1901, y es el primer músico en recibir el Premio Nobel de Literatura (2016). 

Un año después, la Universidad de Tulsa en Oklahoma, Estados Unidos, creó el Instituto de Estudios de Bob Dylan, el cual calcula que existen más de dos mil libros escritos sobre el artista. 

Basado en lo que algunos músicos opinan de Dylan, Pablo García y Colomé, académico del área de Matemáticas de la FI, con 44 años de experiencia en las aulas, consideró que pasarán de 300 a 400 años para que surja otro artista similar. 

“En mi generación no había a quien no le gustara, nunca fue una persona gris, sino contestatario, influyente en generaciones, con 60 años en los escenarios es una ventana para asomarse a una generación, su vigencia sigue porque como prueba es que ha recibido premios en distintos tiempos, en la que su voz y espíritu han transgredido”, resaltó. 

Dylan significa mucho, sostuvo Castillo-Berthier, es rebeldía, es un grito, denunciar alguna intransigencia, mostrar esa inconformidad y con ésta se formó toda una generación. En estos 80 años deberíamos recuperar ese espíritu de lucha, decirle a él: “muchas gracias, chido, gracias por tu aporte, muchas generaciones lo hemos aprendido y habría que decirles a los más chavitos que lo difundan en sus redes porque es una música que vale mucho”.  

Escritura + música = poesía 

Josué Urquiza Cerecedo, maestro de guitarra y canto de la FES Aragón, aseguró que Bob Dylan ha trascendido más allá de un símbolo musical -porque fue del folk al rock-, a ser un ícono literario, porque sus letras han influenciado a múltiples artistas, incluso en su manera de componer. 

“Es un músico completo dentro de su género. Se convirtió en un portavoz de lo que muchos jóvenes querían expresar, incluso influenció a The Beatles, The Rolling Stones, o a Joaquín Sabina”, consideró. 

En tanto, García y Colomé evocó lo que la Academia Sueca del Premio Nobel destacó al entregarle el galardón. “Dijeron que evidencia la acumulación de conocimientos, dominio de alegorías, de las figuras retóricas, las metáforas, los juegos de palabras, las aliteraciones o repeticiones, con un discurso simple y contundente, características de un maestro que alcanzó ya la posteridad”. 

Cuando se inventó la imprenta, comentó Pablo García, la poesía perdió su voz viva, enmudeció, perdió su música, y Dylan ha sido de los artistas que le devolvió la voz a la poesía. 

Para el también músico Héctor Castillo-Berthier, director del Proyecto Circo Volador y Coordinador de la Unidad de Estudios Sobre la Juventud en la UNAM, entre las obras destacadas de Dylan “hay un disco en especial que se llama Blonde on Blonde, magnífico, tiene unas canciones ineludibles y la primera versión que hizo del tema ‘Sad Eyed Lady of the Lowlands’, que casi dura 15 minutos, es una de las mejores creaciones que tiene, pero hay muchas más”.