Gabriela perdió un seno, pero nunca su fe

Ella es sobreviviente de cáncer de mama y busca que su historia sea de inspiración y ánimo para otras mujeres que tienen esta enfermedad y hacer consciencia sobre la importancia de la auto exploración.

Por Luis Villalobos de Estación Foto

Salina Cruz, Oax. Gabriela tuvo que pasar por 16 quimioterapias y 25 radioterapias, el despido de su cabello, la mutilación y más, para superar el cáncer de mama. 

La superviviente, pasó cinco años de dolor y al mismo tiempo de lucha para salvar su vida; hoy, puede contar su historia y ser de inspiración para mujeres que están pasando por la misma situación o hacer conciencia a otras para realizarse estudios y salvarse de esta enfermedad que puede ser mortal si no se detecta a tiempo. 

Así fue como ella se dio cuenta que tenía cáncer, a través de una campaña de prevención que miró desde el aula donde daba clases; se examinó y sintió una pequeña anomalía en el pecho derecho. “Pasará” decía. Y al final fueron 32 ganglios extirpados en una operación que le quitaba parte de su cuerpo, pero nunca la fe.

Dos herramientas, dos armas como dice, estaban a su disposición para no ceder ante el cáncer, su religiosidad, su fe acerada, la creencia de que Dios la protegía; y su mente fuerte, esa mente que la hacía asimilar las historias de las mujeres que soportaban el proceso y salían vivas de este calvario.

«Hay que tener una actitud fuerte, eso te da el impulso para seguir y continuar, para soportar el tratamiento», declara.

«Se necesita una red de apoyo, motivos para continuar», agrega.

Su diagnóstico fue en una etapa avanzada, en una etapa agresiva de la enfermedad, pero ahí estuvo su familia, su hermana, su hija, todas y todos aquellos de ese circulo cercano. Y ahí siguen, apoyándose siempre.


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