viernes, agosto 19, 2022

Dainzú, un tesoro de la cultura zapoteca

Destacadas

En la Zona Arqueológica de Dainzú, los conjuntos arquitectónicos que lo conforman consisten en plataformas escalonadas que se presume tuvieron uso religioso.

Por: Lucio Gopar / Fotos: Omar Maya Calvo

Oaxaca, Oax.- El Estado de Oaxaca tiene un gran interés por ser visitado por gente de todo el mundo, pues su riqueza cultural e histórica, atrapa a los investigadores y turistas que buscan sitios interesantes y zonas arqueológicas con historias enigmáticas, en donde aún se siente una vibración especial, lo cual muchas veces es motivo de rituales en pro de la sanación y de la atracción de la suerte.

Para llegar a la Zona Arqueológica de Dainzú, saliendo de la Capital de Oaxaca, hay que tomar la Carretera Panamericana 190 que va hacia Mitla, a 20 kilómetros hay una desviación pavimentada hacia el lado derecho que nos conduce a los monumentos. Pero también se puede llegar en transporte público o bien a través de tours que ofrecen las agencias de viajes. Este sitio está abierto de 10:00 a 16:00 horas, de miércoles a domingo.

Los edificios que aquí se encuentran se adaptaron a la topografía y todo el centro monumental parece estar “recargado” en la ladera del cerro. Los conjuntos arquitectónicos consisten en plataformas escalonadas que probablemente tuvieron uso religioso. Una de ellas, en la parte inferior, alberga un conjunto de relieves que representan en su mayoría a jugadores de pelota y que recuerdan a los existentes en el edificio de Los Danzantes de Monte Albán.

Otros conjuntos consisten en plataformas habitacionales, de uso religioso y Juego de Pelota. La cronología es de 750 a.C. a 1200 d.C. Su ubicación cronológica principal es: Preclásico Tardío a Clásico Temprano, 600 a.C. a 300 d. C.

Se dice que el día 31 de diciembre una gran serpiente, cuyo cuerpo tiene un kilómetro de largo aproximadamente, desciende del cerro Dainzú para indicar el fin del año, según Robert Joel Markens, del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM, quien dice que esto le contaron los pobladores de San Mateo Macuilxóchitl de Artigas Carranza, quienes viven en las faldas del cerro.

Narran que ahí había un tesoro de monedas de oro y que el cerro estaba lleno de agua, por ello, dentro del cerro radicaba una gran serpiente emplumada, saliendo de su escondite cada 31 de diciembre para marcar el fin del año y su cuerpo se extiende por un kilómetro de largo.

El investigador Markens compartió que “estas creencias están relacionadas a prácticas prehispánicas. La gente de Macuilxóchitl es descendiente de los zapotecos prehispánicos y el cerro era el eje político-religioso de la gran comunidad de la época de 500 a 800 años después de Cristo”.

La labor de investigación que realizó Robert Joel Markens y que publicará en un libro, inició cuando la SCT ampliaba la carretera Panamericana y los residentes de la zona le contaron estas y varias historias más. Es por ello que decidió escribir el libro donde se describan todas estas leyendas para preservar esta información, con la finalidad de que futuras generaciones oaxaqueñas y el público interesado en la historia, conozcan más sobre este lugar y puedan asistir a esta comunidad de los Valles Centrales para admirar las piezas arqueológicas que resguarda.


TE PUEDE INTERESAR:


Noticias relacionadas

Noticias recientes