jueves, febrero 22, 2024

La tregua de Navidad

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Apunte Diario sobre letras hipnóticas, por: Arturo Vásquez Urdiales

Un extraño pero hipnótico partido de fútbol en el centro de una sangrienta guerra

Lugar:

Tierra de Nadie
Frente de guerra occidental, región de Ypres, en Bélgica.

En la helada Nochebuena de 1914, en el frente occidental de la Primera Guerra Mundial, las trincheras se sumergían en una oscuridad interrumpida por destellos esporádicos de los cañones y las luces de las bengalas. A pesar del crudo invierno, el espíritu navideño intentaba encontrar su camino entre el barro y el frío.

En la trinchera alemana, el soldado Friedrich miraba fijamente hacia la tierra de nadie, la franja devastada que yacía entre las líneas alemanas y británicas. De repente, entre los susurros de la noche, resonaron los villancicos alemanes. «Stille Nacht, heilige Nacht», cantaban los soldados alemanes. La melodía flotaba en el aire, encontrando su camino hacia las trincheras enemigas.

Al otro lado, en la trinchera británica, el soldado William se preguntaba si sus oídos lo engañaban. Pero no, eran villancicos alemanes. Impulsado por un extraño sentimiento de camaradería, William reunió a sus compañeros para responder. Pronto, el sonido de «Silent Night» se mezcló con el aire gélido.

Entonces, como si el universo mismo hubiera suspendido su hostilidad por una noche, un soldado alemán, sosteniendo una bandera improvisada blanca, se alzó en la tierra de nadie. El soldado William, con cautela pero con una chispa de esperanza, respondió de la misma manera. Las hostilidades cesaron, al menos momentáneamente.

Los soldados de ambos lados salieron de sus trincheras, lentamente al principio, luego con mayor confianza. La Nochebuena se convirtió en una celebración única y efímera de paz en medio de la guerra. Intercambiaron pequeños obsequios: chocolates, cigarrillos, fotos de casa. Las diferencias de uniformes y nacionalidades se desvanecieron frente a la humanidad compartida.

Alguien propuso una idea audaz: jugar al fútbol en la tierra de nadie. Con la improvisación propia de la situación, se marcaron los límites del campo y se eligieron capitanes. Los soldados alemanes y británicos, antes enfrascados en un conflicto mortal, se encontraron ahora en una competencia amistosa.

En la trinchera alemana, Friedrich y sus compañeros formaron un equipo unido. En la británica, William lideró a los suyos con determinación. Entre risas y patadas, el balón cruzaba la tierra de nadie como un mensajero de paz. Los gritos de victoria se mezclaban con el sonido de las risas y los villancicos que aún resonaban en el aire.

Por unas horas, la Nochebuena no fue sobre tácticas militares ni estrategias de guerra. Fue sobre la humanidad compartida, la conexión que surge cuando las personas ven más allá de las diferencias impuestas por la política y la nacionalidad. En la tierra de nadie, la guerra se detuvo, reemplazada por la efímera pero poderosa magia de la Navidad.

A medida que la luz del nuevo día iluminaba el frente, la realidad volvió con fuerza. Los soldados, con corazones más livianos pero aún con la carga de la guerra, regresaron a sus trincheras. La tregua de Navidad fue un paréntesis en la brutalidad de la guerra, pero dejó una huella imborrable en aquellos que, por una noche, compartieron risas y patadas en aquella tierra de nadie.

¿Parece un cuento verdad? Pero no!

Ya llevaban 7 millones de muertos

La Tregua de Navidad es un evento poco conocido en la larga historia de las guerras y los eventos bélicos del mundo

Recordemos que hasta ese momento, la gran guerra, hoy conocida como la Primera Guerra Mundial, fue el evento violento más mortífero, desgarrador, sangriento, innecesario y loco que había visto nunca la humanidad: loco, imprudente e inútil como lo es cualquier guerra y evento bélico

Los muertos y heridos son incalculables, pero las versiones varían dependiendo del frente de batalla y el ejército que cuenta a los muertos

Su inicio fue un error y la forma en como concluye otro, la capitulación de Alemania ante Francia fue tan deshonrosa, por así exigirlo el ego galo, que provocó la gran recesión germana y con ello el nacimiento de un monstruo demoníaco horrendo, el Partido Nazi, Hitler y la revancha, la Segunda Guerra mundial, y entonces si, a hincarse padre mío porque costó 5 veces más muertos que la primera, y sus consecuencias fueron terribles

Tregua de Navidad

Pero en Dónde quiera está Dios, y el Ángel de su nacimiento llenó el corazón de los soldados próximos a morir, en el frente de batalla, en una forma no oficial más si humana, cercana y demostró que el Espíritu de la Navidad puede más que toda esa Guerra, y en efecto, brevemente la guerra cesó.

Así pues, el evento es conocido como la «Tregua de Navidad» durante la Primera Guerra Mundial. A pesar de la brutalidad y la hostilidad del conflicto, el espíritu navideño logró superar las trincheras y temporariamente unir a soldados de ambos lados en un momento de paz y camaradería.

En la víspera de Navidad de 1914, soldados alemanes comenzaron a decorar las trincheras y a cantar villancicos. Sorprendentemente, las tropas británicas respondieron con canciones similares. Este intercambio de gestos amistosos llevó a un cese no oficial de las hostilidades en muchos lugares del frente occidental.

En algunos sectores, los soldados se aventuraron fuera de las trincheras y se encontraron en tierra de nadie, donde intercambiaron regalos, compartieron alimentos y jugaron partidos improvisados de fútbol. Estos momentos de tregua navideña fueron espontáneos y no estaban planeados, pero proporcionaron un respiro temporal en medio del conflicto.

Es un recordatorio conmovedor de la humanidad que puede prevalecer incluso en las circunstancias más difíciles. Sin embargo, es importante destacar que estos episodios fueron efímeros y no alteraron la brutalidad general de la guerra.

A medida que avanzaba la guerra, la hostilidad volvió y eventos como la Tregua de Navidad se volvieron menos comunes.

La Tregua de Navidad y los partidos de fútbol asociados ocurrieron principalmente en el frente occidental de la Primera Guerra Mundial, donde las fuerzas británicas y alemanas se enfrentaron. Las ubicaciones específicas variaron, ya que estos eventos no fueron planeados y ocurrieron de manera espontánea en diferentes partes del frente.

Uno de los relatos más conocidos es el de la región de Ypres, en Bélgica, donde se informa que soldados británicos y alemanes se encontraron en la tierra de nadie para intercambiar saludos, regalos y jugar fútbol. Sin embargo, también se registraron incidentes similares en otras partes del frente occidental durante la Navidad de 1914.

Lo hostil de la guerra, se convirtió en turrón navideño en aquel 1914, dónde los que iban a morir jugaron al fut bol, por el sencillo pero demoledor espíritu de la navidad

Feliz Navidad a Todos

Con mucho cariño Arturo Vásquez Urdiales

®️ URDIALES Zuazubiskar fundación de Letras hipnóticas A.C. ©️

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