Por Helena Díaz
El fenómeno de El Niño continúa fortaleciéndose y podría alcanzar una intensidad muy fuerte hacia finales de 2026, de acuerdo con la Organización Meteorológica Mundial (OMM), organismo especializado de Naciones Unidas.
La OMM informó que las condiciones oceánicas cálidas en el Pacífico tropical están favoreciendo el desarrollo del fenómeno. Los pronósticos apuntan a que El Niño permanecerá activo durante los próximos meses y podría extenderse hasta principios de 2027.
El organismo internacional advirtió que la intensificación del fenómeno podría alterar los patrones de temperatura y lluvias en distintas regiones del mundo, elevando el riesgo de sequías, inundaciones y episodios de calor extremo.
Los modelos climáticos prevén que El Niño alcance su mayor intensidad entre noviembre y diciembre, aunque sus efectos podrían prolongarse durante los primeros meses de 2027.
Ante este escenario, especialistas han recomendado fortalecer las medidas de prevención y los sistemas de alerta temprana, especialmente en sectores como la agricultura, el suministro de agua, la salud y la protección civil.
Aunque El Niño es un fenómeno climático natural, sus posibles efectos se presentan en un contexto de temperaturas globales elevadas debido al cambio climático, lo que podría agravar algunas de sus consecuencias.
Las autoridades y organismos meteorológicos mantienen vigilancia sobre la evolución del fenómeno y continuarán actualizando los pronósticos conforme avance el año.

