Integrantes del Espacio Estatal en Defensa del Maíz Nativo advirtieron sobre posibles impactos de nuevas tecnologías agrícolas en la biodiversidad, los suelos y los sistemas tradicionales de cultivo.
Por Naela Toledo / Fotos de Estación Foto
Oaxaca, Oax.- En el marco del Día del Maíz Nativo, integrantes del Espacio Estatal en Defensa del Maíz Nativo ofrecieron una conferencia de prensa en las instalaciones del Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca (IAGO), donde fijaron su postura frente a las recientes políticas agrícolas y al uso de nuevas tecnologías aplicadas al campo mexicano.
Durante el encuentro con medios de comunicación, representantes del colectivo expresaron su preocupación por el anuncio realizado por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, relacionado con la promoción y fabricación en México de un fungicida basado en ARN. Los integrantes de la organización señalaron que este tipo de desarrollos tecnológicos deben ser analizados no sólo desde su posible utilidad para la producción agrícola, sino también a partir de sus efectos sobre los ecosistemas, la biodiversidad y los sistemas tradicionales de cultivo.

Los defensores del maíz nativo cuestionaron particularmente la manera en que se ha presentado este producto y pusieron en duda que pueda ser considerado un elemento estrictamente biológico. Desde su perspectiva, el uso de compuestos diseñados para afectar organismos que inciden en los cultivos puede tener consecuencias que deben ser evaluadas antes de promover su incorporación a las prácticas agrícolas.
Durante la conferencia, los integrantes del Espacio Estatal en Defensa del Maíz Nativo destacaron la importancia de los hongos dentro de los ecosistemas agrícolas. Explicaron que estos organismos participan en procesos fundamentales para la salud del suelo, entre ellos la descomposición de materia orgánica y la disponibilidad de nutrientes, además de formar parte de las relaciones biológicas que permiten mantener el equilibrio de los terrenos de cultivo.
Por ello, advirtieron que cualquier tecnología dirigida a eliminar determinados organismos debe considerar las posibles afectaciones que pueda generar sobre otros componentes del ecosistema. Para el colectivo, reducir el papel de los hongos únicamente a agentes que provocan enfermedades en los cultivos representa una visión limitada de la complejidad de los sistemas agrícolas.
Los representantes también defendieron la importancia de preservar las prácticas de las comunidades campesinas e indígenas, particularmente aquellas relacionadas con el cultivo tradicional del maíz. Señalaron que estos sistemas se encuentran vinculados con conocimientos transmitidos entre generaciones y con una amplia diversidad de semillas nativas adaptadas a las condiciones ambientales de cada región.
En este sentido, plantearon que las políticas públicas dirigidas al campo deben considerar la conservación de las semillas nativas, la protección de los suelos y el fortalecimiento de las prácticas agroecológicas, además de garantizar que las comunidades participen en las decisiones relacionadas con la incorporación de nuevas tecnologías agrícolas.
El colectivo sostuvo que la discusión sobre el futuro del campo mexicano no debe limitarse al incremento de la productividad, sino incorporar criterios de conservación ambiental, soberanía alimentaria y protección de los conocimientos comunitarios. Asimismo, llamó a las autoridades federales a transparentar la información científica y técnica relacionada con los nuevos insumos agrícolas y a garantizar procesos de evaluación sobre sus posibles impactos.
En el marco de la celebración del Día del Maíz Nativo, los integrantes del espacio reiteraron que la defensa de este cultivo implica también proteger la diversidad biológica y cultural que existe alrededor de su producción. Por ello, insistieron en la necesidad de impulsar alternativas que permitan mantener la fertilidad de los suelos y la diversidad de semillas sin comprometer el equilibrio de los ecosistemas agrícolas.



