La obra de la activista oaxaqueña Beatriz Dominga Pérez López podría sumarse a los planes de estudio de la UNAM, con el objetivo de contribuir a desmitificar diversas ideas en torno al pueblo triqui.
Ciudad de México.- En el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer Indígena, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), a través de la Dirección General del Centro de Documentación y Análisis, Archivos y Compilación de Leyes (DGCDAACL), llevó a cabo la presentación del libro Mujer triqui: Una vida construyendo la paz, de la activista oaxaqueña Beatriz Dominga Pérez López.
Durante el encuentro, celebrado en la Biblioteca Central “Silvestre Moreno Cora”, se planteó incorporar la obra a las lecturas obligatorias de Licenciatura y Posgrado de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) por su valor testimonial y pedagógico.


En su intervención, la autora compartió pasajes de su vida y experiencias complejas enfrentadas desde los seis años, reivindicando la memoria colectiva y la capacidad de resistencia de la nación triqui como parte fundamental de la historia del país.
Frente a los conflictos regionales y los desafíos de acceso a la justicia, Pérez López reafirmó su compromiso con la reconstrucción del tejido social: “Voy a seguir insistiendo, porque la paz no es negociable”.
Leticia Aparicio Soriano, doctora en Antropología Social por la Universidad Iberoamericana, solicitó la anuencia de la autora para sumar la obra al compendio académico de la UNAM, resaltando su capacidad para desmitificar prejuicios sobre el pueblo triqui y explicar cómo las causas de los conflictos locales se vinculan con dinámicas nacionales y globales.

Por su parte, Sandra Anchondo Pavón, doctora en Filosofía por la Universidad Panamericana, definió el libro como una autobiografía transparente que visibiliza la búsqueda de justicia y la sororidad intercultural, subrayando que “escribir un libro es un acto esperanzador” y que la paz inicia con la reconciliación personal.
Organizado por la SCJN, el encuentro visibilizó las aportaciones de las mujeres indígenas en los procesos de transformación social y política de México, reafirmando el papel del diálogo y la memoria colectiva en la edificación de un país más justo, incluyente y plural.




