Su trayectoria prevista mantiene el centro de la tormenta alejado de tierra firme, avanzando hacia el noroeste, por lo que no se espera un impacto directo sobre las costas mexicanas.
Oaxaca, Oax.- La tormenta tropical ‘Rachel’ mantiene la alerta en varios estados del Pacífico mexicano debido a las lluvias, fuertes vientos y oleaje elevado que genera su circulación. De acuerdo con los pronósticos más recientes, el sistema podría convertirse en huracán categoría 1 durante las próximas 24 horas, mientras continúa desplazándose paralelo a las costas nacionales.
Hasta el momento, escuelas, aeropuertos y servicios públicos operan con normalidad, ya que los modelos meteorológicos mantienen el centro del ciclón mar adentro. Sin embargo, las autoridades ya activaron medidas preventivas en varios puertos debido al deterioro de las condiciones marítimas por este sistema y tras el paso de Polo.
Durante la tarde de este martes, el centro de la tormenta tropical Rachel se ubicó a 460 km al oeste-suroeste de Lázaro Cárdenas, Michoacán, y a 425 km al sur de Cabo Corrientes, Jalisco, con vientos máximos sostenidos de 110 km/h, rachas de 140 km/h y desplazamiento hacia el noroeste a 19 km/h.
Su trayectoria prevista mantiene el centro de la tormenta alejado de tierra firme, avanzando hacia el noroeste, por lo que no se espera un impacto directo sobre las costas mexicanas.
Sin embargo, sus bandas nubosas continuarán generando lluvias y condiciones marítimas peligrosas en varios estados.
Los pronósticos indican lluvias torrenciales para Michoacán, lluvias intensas en Guerrero y Oaxaca, así como muy fuertes en Colima y Jalisco.
Más que el viento del ciclón, el principal peligro se concentra en el oleaje. En Oaxaca las olas podrían alcanzar entre 2 y 3 metros de altura. A esto se suman rachas de viento que podrían superar los 80 kilómetros por hora en algunos puntos del litoral.
Ante el deterioro de las condiciones marítimas, la Secretaría de Marina ordenó este martes 29 de septiembre restricciones a la navegación en varios puertos del Pacífico. En Bahías de Huatulco, la navegación fue cerrada para embarcaciones menores.
Esta medida busca evitar incidentes relacionados con el fuerte oleaje y las lluvias que acompañan al fenómeno.
Por ahora, Rachel no representa una amenaza de impacto directo para México, pero sí seguirá dejando lluvias y oleaje elevado en buena parte del Pacífico mexicano mientras continúa fortaleciéndose mar adentro.

