Uno de los retos que enfrentan los padres: enseñar a sus hijos a dormir solos

Destacadas

Intervención del Dr. José Valle Burián / Fotos: ambientación (Pexels)

Durante la Séptima Sesión de “Diálogos con los Padres de Niños y Adolescentes”, el Dr. José Valle Burián, especialista en Psiquiatría General y Psiquiatría de Niños y Adolescentes, abordó una problemática común en los hogares: niños que insisten en dormir en la cama de sus padres. 

Pregunta.-  Nuestro niño tiene cuatro años y desde que nació duerme con nosotros, hemos intentado que duerma solo pero no lo hemos logrado. Lo dejamos dormir con nosotros y luego lo pasamos a su cuarto, pero a los pocos minutos está de vuelta, ni con amenazas ni promesas logramos que duerma en su cuarto. ¿Qué podemos hacer?

Respuesta.- Esta situación es difícil para padres y niño. Para el niño no hay lugar más confortable y seguro que la cama de sus padres y defenderá permanecer ahí con las “poderosas armas” que tiene: llorar, decir que tiene frío o miedo y su determinación de seguir con esa costumbre. Y otro importante factor es que los padres no quieren pasar noches de insomnio en una batalla con el niño.

Pregunta.- Pero ¿qué podemos hacer para que duerma en su cuarto? 

Respuesta.- Lo primero que pregunto a los padres es si ese hábito del niño es realmente preocupante para ellos. A veces mamá responde que no, y papá que sí; y, en esa diferencia ya sabemos quién va a ganar: Mamá. Así que el niño seguirá durmiendo en la cama de ellos. A veces el padre se da por vencido y se va a dormir al cuarto del niño, quien termina siendo “el triunfador” que ha impuesto la regla de “quien duerme con quien y donde”

Pregunta.- ¡Ceder o no ceder, he ahí el dilema! ¿Pero cómo resolvemos ese dilema?

Respuesta.- Vuelvo a preguntar a los padres: ¿Están dispuestos a librar “la madre de todas las batallas” o el niño puede seguir durmiendo con ustedes. ? Si contestan que está bien que el niño duerma con ellos, les pido que se comprometan a ser CONSISTENTES, que firmen un acuerdo que establece: “Nuestro niño seguirá durmiendo con nosotros hasta que se case y, (tal vez), se vaya de casa”.  Ser consistentes es: ¡El Sí es Sí y el No es No, ahora y siempre!

Pregunta.- ¿Pero, por qué no es conveniente que el niño duerma con los padres? 

Respuesta.- Porqué los padres necesitan su espacio de pareja para expresarse su amor y hacer el amor sin tener al niño a un lado. Para no favorecer la estimulación del cuerpo del niño con el cuerpo de los padres ni las fantasías de que un día pueda llegar a ser la pareja de uno de ellos. 

Pregunta.- Vuelvo a preguntar: ¿Qué podemos hacer para que el niño duerma en su cuarto?

Respuesta.- Ahora yo pregunto: ¿Están dispuestos a librar una batalla de poder a poder con el niño? Les advierto que ganará el que no ceda.  Deben de iniciar dialogando con el niño, de que tiene su propia cama, su espacio para su cuerpo que va creciendo y para que descanse mejor y también para que ellos descansen bien y al otro día puedan trabajar sin problemas. También le arreglaran su cuarto con los juguetes que le gustan, que le han puesto una lamparita en el piso para que siempre tenga luz y le dejarán la puerta abierta para que estén pendientes de él. Y viene la parte principal: “Te queremos mucho, todo estará bien siempre y a partir de esta noche dormirás en tu cuarto”

Pregunta.- ¡Sálvese el que pueda! ¿Qué va a suceder?

Respuesta.- Lo que anticipamos: ¡Una batalla de poder a poder! Aparentemente el niño “medio” acepta lo que le dicen, lo acuestan en su cama, le pueden leer un cuento, lo arropan, le reiteran que lo aman mucho, y ahí lo dejan, pero a los pocos minutos se aparece en el cuarto de los padres echando mano de todas sus armas: llanto, miedo, chantaje. Y aquí es donde se pone a prueba si los padres saben ser Consistentes: lo regresan a su cama, le dicen que todo está bien y le advierten que lo volverán a regresar a su cuarto si llega al de los padres, lo dejan …y en breve tiempo el niño vuelve al cuarto de sus padres. ¿Quién ganará?

Pregunta.- ¿Quien?

Respuesta.- ¡Ganara quien no ceda! Recomendamos a los padres intentar estas medidas en un fin de semana en que podrán desvelarse para regresar una y otra vez al niño a su cuarto. Si los padres son consistentes, esta “batalla” dura dos o tres noches, sobre todo si es el padre quien asume el mando de una manera firme y Consistente.

Pregunta.- Nosotros lo intentamos, pero después de un buen rato en que no volvió, fui a asomarme y lo encontré cerca de nuestra puerta durmiendo sobre el piso. Pues sí, lo levanté y lo acosté entre nosotros.

Respuesta.- ¡Qué arma tan poderosa del niño! La pregunta por formular es:¿por qué no lo regresó a su cama en vez de acostarlo entre ellos? Creo que la respuesta es: El amor venció a la Consistencia, y así todo seguirá igual.

Pregunta.- ¿No sería crueldad dejarlo sobre el piso?

Respuesta.- ¿Quién dice que había que dejarlo sobre el piso teniendo su cama? ¡El amor venció también al sentido común! Les vuelvo a recordar: si los padres son consistentes lograrán que el niño duerma en su cuarto y ellos tendrán la privacidad de su alcoba. ¡Aunque hemos tenido en la consulta adolescentes de 13 o 14 años que aún duermen con su madre!



Pregunta.- ¿Y los padres?

Respuesta.- Cuando desean hacer el amor, se hacen una seña y si están de acuerdo, una vez que el hijo se duerme se encuentran en el cuarto de éste y después cada uno a su espacio. 

SOBRE EL DR. JOSE VALLE BURIAN

Es médico egresado de la Facultad de Medicina de la UNAM, con especialidad en Psiquiatría General y Psiquiatría de Niños y Adolescentes de la División de Posgrado de la Facultad de Medicina de la UNAM. También es Terapeuta Familiar por el Instituto de la Familia. A.C. yCriminólogo por el Instituto de Ciencias Penales. 

Se ha desempeñado como Clínico en el Instituto de Salud Mental DIF, y en el Instituto Nacional de Pediatría y Profesor de Psicología Médica y Psiquiatría en la UNAM.

Noticias relacionadas

- Publicidad -

Noticias recientes

Portada

Cartón

Twitter

VIDEO