En el México antiguo, el fuego era principio de vida, transformación y continuidad. Este pectoral de oro representa a Huehuetéotl, una de las deidades más antiguas de Mesoamérica, asociada con el fuego, el hogar y el tiempo.
Elaborado por orfebres mixtecos durante el Periodo Posclásico, este pectoral destaca por la maestría técnica con la que fue realizado. El rostro del dios muestra la boca abierta con colmillos, barba, orejeras y un característico tocado cónico con dos protuberancias cilíndricas, elementos que identifican su representación ritual.
Procedente de Coixtlahuaca, Oaxaca, la pieza refleja el alto nivel alcanzado por la orfebrería mixteca, una tradición reconocida por el dominio de técnicas como el fundido, laminado, repujado y relieve para crear objetos de profundo significado ceremonial y político.
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