Inspectores de la Profepa detectaron la remoción de selva baja caducifolia y actividades destinadas a diversos usos; el ecosistema dañado contribuye a conservar la biodiversidad, proteger el suelo, infiltrar agua, capturar carbono y regular el clima.
La apertura de una brecha de 800 m², que buscaba habilitar un acceso hacia la playa La Blanquita, afectó vegetación de selva baja y puso en riesgo los arrecifes coralinos de la zona.
Los propietarios de las máquinas no contaban con la autorización en materia de impacto ambiental para realizar labores en el Río Los Perros, en los municipios de Asunción Ixtaltepec y Ciudad Ixtepec.
Las actividades modificaban el cauce natural del río y representaban un riesgo de desequilibrio ecológico; registraron un área afectada de 17 mil metros cuadrados.
Las obras ilegales se localizaban en acantilados del municipio de Santa maría Tonameca; corresponden a la construcción de villas en superficies de 1,320 y 1,100 m2.
Los predios realizaron actividades de cambio de uso de suelo en terrenos forestales sin autorización de la Semarnat; en total, derribaron 230 árboles en Santa María Xadani y San Miguel del Puerto.
Ambientalistas mexicanos protestaron en aguas tamaulipecas previo al anuncio de la cancelación; en diversas ocasiones denunciaron el daño al medio ambiente que trae la basura aeroespacial que dejan los cohetes de la empresa estadounidense en el medio ambiente.
La Procuraduría de Protección al Ambiente de Oaxaca indicó que en este año se han aplicado multas contra 200 ayuntamientos por tener en su territorio tiraderos a cielo abierto o basureros clandestinos.